El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha remitido una carta a los trabajadores del servicio municipal de limpieza de los colegios en la que asegura que el nuevo modelo impulsado por el Ayuntamiento “no va a suponer en ningún caso la destrucción de empleo público”. En el escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, el regidor defiende que la propuesta pretende reforzar los recursos existentes mediante la “modernización, planificación y refuerzo del empleo público”, con el objetivo de “garantizar la calidad de los servicios y la estabilidad del empleo público”.
En la misiva, Sanz subraya que “nuestros objetivos irrenunciables son la prestación de un servicio público de calidad a la ciudadanía y la protección de la salud y las condiciones laborales del personal municipal”. El alcalde reconoce además que el volumen de trabajo en los centros educativos “es muy elevado” y que ello tiene consecuencias para “las condiciones y salud de las plantillas”, un diagnóstico que, según expone, justifica la necesidad de introducir cambios organizativos en el servicio.
El primer edil también recalca que se mantendrán y convocarán ofertas de empleo público para operarios de limpieza y mantenimiento, con el fin de cubrir vacantes, jubilaciones y bajas por incapacidad temporal. En el tramo final de su carta, se dirige directamente a los trabajadores para agradecer su labor: “Sostenéis un servicio esencial. Agradezco profundamente vuestro trabajo y vuestro compromiso con lo público”, afirma, antes de reiterar que cualquier decisión tendrá “como eje central a las personas”.
Las declaraciones del alcalde se producen tras la presentación del denominado Plan Colegios Limpios, dado a conocer el pasado viernes, que contempla un incremento de la plantilla destinada a los 108 centros educativos de la ciudad hasta alcanzar un mínimo de 380 trabajadores. Según explicó el Ayuntamiento, esta medida permitirá duplicar prácticamente la media de personal por colegio, que pasará de 1,8 a 3,6 limpiadores por centro.
Reconoce la privatización
Durante ese acto, Sanz reconoció que el plan incluye la externalización del servicio, aunque insistió en que no se perderá “ningún empleo público” y en que se continuará creando puestos dentro del Ayuntamiento, algo que calificó de “prioritario” para el Gobierno local. “Sí, supone una externalización de servicios municipales, evidentemente es una privatización, pero no es una novedad en este Ayuntamiento”, afirmó, al tiempo que describió la situación como “un problema endémico, que se ha arrastrado durante años” y defendió que es necesario afrontarlo “por el bien de nuestros niños”.
Frente a esta postura, los sindicatos CCOO, UGT, CSIF y USO-SPLS han expresado su rechazo en una carta conjunta remitida a los medios y consultada también por Europa Press. En ella, cuestionan la decisión del alcalde y sostienen que las justificaciones ofrecidas “son falsas”. A su juicio, el plan anunciado supone además “el fin del futuro del sistema de empleados laborales en el Ayuntamiento de Sevilla”.


