Cuando la afición al mundo de los toros todavía estaba tratándose de recuperar de la cornada sufrida el pasado lunes por Morante de la Puebla, Andrés Roca Rey, de 29 años, ha dado otro gran susto en la Maestranza, donde se hizo el silencio cuando el quinto de la tarde corneó al diestro de Lima.
Nuevamente, el cirujano Octavio Mulet, como ya hiciera el lunes con Morante, tuvo que intervenir de urgencia en la enfermería de la plaza de toros de Sevilla.
Herida por asta de toro en cara interna del muslo derecho
Tras la operación se ha ofrecido el parte facultativo con un diagnóstico que habla de una herida por asta de toro en cara interna, tercio superior del muslo derecho, que presenta una trayectoria total de 35 centímetros, con una descendente de 20 centímetros y una ascendente de 15 centímetros”.
Esta cornada de dos trayectorias le ha producido a Roca Rey una extensa rotura de músculos vasto intenso y sartorius, disecando y confundiendo en prácticamente toda su extensión el paquete vasculo-nervioso femoral superficial, sin producir lesión vascular”.
En el parte médico también queda detallado: “Exploración y lavado de herida, hemostasia de ramas vasculares femorales y musculares, aplicando hemostáticos. Se comprueba hemostasia efectiva. Drenaje aspirativo en ambas trayectorias. Aproximación de planos músculo aponeuróticos y piel”.
El pronóstico del estado de Roca Rey es muy grave, siendo trasladado al hospital tras la operación de urgencia en la enfermería de la plaza. La cogida le llegó cuando entraba a matar al segundo astado de su lote, que le corneó en el muslo y le zarandeó durante varios segundos en los que la Maestranza enmudeció.
A pesar de lo espeluznante de la cornada y de la gravedad de la misma, parece que ha sido, como se denomina en términos taurinos, limpia.




