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La Catedral de Sevilla recupera dos vidrieras históricas y prepara la restauración de otras tres

El programa permanente de conservación del Cabildo, iniciado en el año 2000, ha permitido restaurar más de la mitad de las 81 vidrieras del templo

  • El delegado de Patrimonio observando la reposición de una de las dos vidrieras restauradas. -

La Catedral de Sevilla ha vuelto a colocar las vidrieras restauradas de 'El Nacimiento de Jesús' y 'La Custodia' y prepara la intervención sobre otras tres piezas históricas, cuyo desmontaje se está llevando a cabo para trasladarlas a Alemania. Los trabajos se enmarcan en el programa permanente de conservación que el Cabildo mantiene desde el año 2000 y que, según explica Francisco Román, delegado de Patrimonio, ha permitido restaurar más de la mitad de las 81 vidrieras del conjunto catedralicio.

Estas obras constituyen un patrimonio artístico y religioso de gran valor, en el que la luz desempeña un papel esencial. Román destaca la unión entre la técnica y el significado espiritual de estas piezas: "La combinación de la luz con el ingenio artístico humano plasmado en el vidrio permite que el hombre se ilumine y pueda contemplar en ellas el mensaje de Dios".

El Nacimiento de Jesús y La Custodia vuelven a su emplazamiento

Una de las vidrieras recuperadas es El Nacimiento de Jesús, obra de Arnao de Flandes realizada en 1553 y situada en la capilla de los Evangelistas. "La composición, dispuesta en un único vano rematado por un arco apuntado, representa a San José y a la Virgen María arrodillados ante el Niño Jesús. En la parte superior aparecen varios ángeles, mientras que alrededor de la escena central se distribuyen pastores con instrumentos musicales".

La segunda pieza restaurada es La Custodia, realizada por Juan Bautista de León en la segunda mitad del siglo XVII. La vidriera se encuentra en el Sagrario, sobre la Puerta de San Fernando, y forma parte del conjunto de obras que el Cabildo conserva mediante un programa continuado de revisión y restauración.

La recuperación de ambas piezas permite devolverlas a sus respectivos emplazamientos después de los trabajos de conservación, dentro de una estrategia que combina la intervención sobre las obras más deterioradas con medidas preventivas para prolongar su vida útil.

Tres nuevas vidrieras serán trasladadas a Alemania

El programa continúa ahora con el desmontaje de otras tres piezas. Se trata del gran óculo de La Asunción de la Virgen, de Arnao de Vergara; Los Desposorios de la Virgen, de Arnao de Flandes, ubicada en la capilla del Mariscal, y la vidriera con el escudo del cardenal Ilundain, en la capilla de los Dolores.

Las tres obras serán trasladadas a Alemania para su restauración. La selección responde a las necesidades detectadas en las revisiones periódicas que se realizan sobre el conjunto. "Cada año trabajamos con empresas altamente especializadas para revisar cada vidriera, tomar las medidas preventivas necesarias y restaurar aquellas más deterioradas por el paso del tiempo", explica Francisco Román.

  • Un operario trabajando en una de las vidrieras devueltas a su lugar.
  • CATEDRAL DE SEVILLA

El delegado de Patrimonio subraya también el esfuerzo económico y la complejidad técnica que implican estas intervenciones. La instalación de grandes andamios y la planificación de los trabajos deben compatibilizarse con la actividad cotidiana de la Catedral, especialmente con las celebraciones litúrgicas y las visitas culturales.

Programa de conservación que comenzó en el año 2000

El Cabildo desarrolla estos trabajos junto a especialistas del taller Glasmalerei Peters. Cada intervención comienza con un estudio histórico y material de la obra, además de la documentación de su estado de conservación. "Este análisis permite detectar fracturas, corrosión del vidrio, deterioro de los emplomados o pérdida de capas pictóricas, y establecer los tratamientos adecuados para preservar los materiales originales".

Entre las medidas incorporadas en las restauraciones recientes figura la instalación de un acristalamiento exterior protector, separado de la vidriera histórica mediante una cámara de aire ventilada. Este sistema reduce la exposición directa a la lluvia y a la contaminación y contribuye a evitar la aparición de condensaciones.

La conservación no termina cuando las piezas vuelven a su emplazamiento. Las revisiones periódicas permiten comprobar su evolución y evaluar la eficacia de los tratamientos aplicados. 

La experiencia también se comparte con especialistas y profesionales del sector. El pasado septiembre, Ana Isabel Gamero presentó el programa de conservación de la Catedral en un curso sobre restauración de vidrieras organizado por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico en colaboración con la Asociación para la Restauración y Conservación de Vidrieras de España.

La Catedral de Sevilla ha vuelto a colocar las vidrieras restauradas de 'El Nacimiento de Jesús' y 'La Custodia' y prepara la intervención sobre otras tres piezas históricas, cuyo desmontaje se está llevando a cabo para trasladarlas a Alemania. Los trabajos se enmarcan en el programa permanente de conservación que el Cabildo mantiene desde el año 2000 y que, según explica Francisco Román, delegado de Patrimonio, ha permitido restaurar más de la mitad de las 81 vidrieras del conjunto catedralicio.

Estas obras constituyen un patrimonio artístico y religioso de gran valor, en el que la luz desempeña un papel esencial. Román destaca la unión entre la técnica y el significado espiritual de estas piezas: "La combinación de la luz con el ingenio artístico humano plasmado en el vidrio permite que el hombre se ilumine y pueda contemplar en ellas el mensaje de Dios".

El Nacimiento de Jesús y La Custodia vuelven a su emplazamiento

Una de las vidrieras recuperadas es El Nacimiento de Jesús, obra de Arnao de Flandes realizada en 1553 y situada en la capilla de los Evangelistas. "La composición, dispuesta en un único vano rematado por un arco apuntado, representa a San José y a la Virgen María arrodillados ante el Niño Jesús. En la parte superior aparecen varios ángeles, mientras que alrededor de la escena central se distribuyen pastores con instrumentos musicales".

La segunda pieza restaurada es La Custodia, realizada por Juan Bautista de León en la segunda mitad del siglo XVII. La vidriera se encuentra en el Sagrario, sobre la Puerta de San Fernando, y forma parte del conjunto de obras que el Cabildo conserva mediante un programa continuado de revisión y restauración.

La recuperación de ambas piezas permite devolverlas a sus respectivos emplazamientos después de los trabajos de conservación, dentro de una estrategia que combina la intervención sobre las obras más deterioradas con medidas preventivas para prolongar su vida útil.

Tres nuevas vidrieras serán trasladadas a Alemania

El programa continúa ahora con el desmontaje de otras tres piezas. Se trata del gran óculo de La Asunción de la Virgen, de Arnao de Vergara; Los Desposorios de la Virgen, de Arnao de Flandes, ubicada en la capilla del Mariscal, y la vidriera con el escudo del cardenal Ilundain, en la capilla de los Dolores.

Las tres obras serán trasladadas a Alemania para su restauración. La selección responde a las necesidades detectadas en las revisiones periódicas que se realizan sobre el conjunto. "Cada año trabajamos con empresas altamente especializadas para revisar cada vidriera, tomar las medidas preventivas necesarias y restaurar aquellas más deterioradas por el paso del tiempo", explica Francisco Román.

  • Un operario trabajando en una de las vidrieras devueltas a su lugar.
  • CATEDRAL DE SEVILLA

El delegado de Patrimonio subraya también el esfuerzo económico y la complejidad técnica que implican estas intervenciones. La instalación de grandes andamios y la planificación de los trabajos deben compatibilizarse con la actividad cotidiana de la Catedral, especialmente con las celebraciones litúrgicas y las visitas culturales.

Programa de conservación que comenzó en el año 2000

El Cabildo desarrolla estos trabajos junto a especialistas del taller Glasmalerei Peters. Cada intervención comienza con un estudio histórico y material de la obra, además de la documentación de su estado de conservación. "Este análisis permite detectar fracturas, corrosión del vidrio, deterioro de los emplomados o pérdida de capas pictóricas, y establecer los tratamientos adecuados para preservar los materiales originales".

Entre las medidas incorporadas en las restauraciones recientes figura la instalación de un acristalamiento exterior protector, separado de la vidriera histórica mediante una cámara de aire ventilada. Este sistema reduce la exposición directa a la lluvia y a la contaminación y contribuye a evitar la aparición de condensaciones.

La conservación no termina cuando las piezas vuelven a su emplazamiento. Las revisiones periódicas permiten comprobar su evolución y evaluar la eficacia de los tratamientos aplicados. 

La experiencia también se comparte con especialistas y profesionales del sector. El pasado septiembre, Ana Isabel Gamero presentó el programa de conservación de la Catedral en un curso sobre restauración de vidrieras organizado por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico en colaboración con la Asociación para la Restauración y Conservación de Vidrieras de España.

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