La final de Copa en La Cartuja sigue en el aire y depende del papel del Betis en Europa

El conjunto verdiblanco disputa actualmente sus partidos como local en La Cartuja debido a las obras del Benito Villamarín, lo que condiciona la disponibilidad del estadio

Navas y Joaquín con la Copa del Rey.
Navas y Joaquín con la Copa del Rey. MAURI BUHIGAS
10 de enero de 2026 a las 08:54h

La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) continúa buscando una solución definitiva para fijar la fecha de la final de la Copa del Rey de esta temporada, un encuentro cuya programación se ha convertido en su asunto más urgente. La intención inicial era disputar el partido el domingo 26 de abril en el estadio de La Cartuja, pero la coincidencia con la Feria de Sevilla ha complicado el plan. La alta ocupación hotelera prevista para esas fechas y los precios elevados de los pocos alojamientos disponibles dificultan garantizar un desembarco ordenado de las aficiones de los dos finalistas, a lo que se suma un dispositivo de seguridad centrado ese mismo fin de semana en mantener el orden durante la Feria.

Según El País, el presidente de la RFEF, Rafael Louzán, ha deslizado en conversaciones privadas que el mantenimiento de Sevilla como sede dependerá en gran medida del recorrido del Betis en la Europa League. El conjunto verdiblanco disputa actualmente sus partidos como local en La Cartuja debido a las obras del Benito Villamarín, lo que condiciona la disponibilidad del estadio. Si el equipo cae eliminado pronto, el recinto quedaría libre y permitiría conservar el plan inicial; si avanza, en cambio, el calendario se vuelve mucho más complejo.

La elección de Sevilla no responde solo a criterios deportivos o logísticos, sino también a un acuerdo económico con la Junta de Andalucía. El Gobierno autonómico se ha comprometido a aportar 12 millones de euros entre 2026 y 2028 para asegurar la celebración de las finales en la ciudad, además de un primer pago de 3,5 millones correspondiente a la presente edición. Los ingresos generados por el evento compensan holgadamente esa inversión, con una estimación que alcanzó los 75 millones de euros en la final disputada en 2025 entre Real Madrid y FC Barcelona.

Las alternativas

La RFEF mantiene varias fechas bloqueadas en previsión de la evolución del Betis en la Europa League, cuya fase eliminatoria añade incertidumbre. Si el equipo andaluz avanza entre los ocho primeros, accederá directamente a octavos de final, programados para el 12 y 19 de marzo. Los cuartos se jugarían el 9 y 16 de abril, y las semifinales el 30 de abril y 7 de mayo. La indefinición sobre hasta dónde llegará el conjunto de Manuel Pellegrini y sobre su condición de local o visitante obliga a la federación a esperar la evolución de la competición continental.

En un primer momento se barajaron tres opciones para la final: mantener el 26 de abril o adelantarla a los sábados 11 o 18 del mismo mes, los dos únicos huecos entre Semana Santa y la Feria. Sin embargo, estos cambios se consideran inviables si el Betis alcanza los cuartos de la Europa League, puesto que coincidirían con las fechas previstas para esa ronda. Si el equipo avanza lejos en el torneo europeo, el margen de maniobra se reduce y la federación se vería abocada a mantener la fecha original. Alterar el calendario en mayo es inviable debido a la relevancia de las jornadas finales de Liga y la proximidad del Mundial de 2026, que comenzará a principios de junio.

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Emilio Cabrera.

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