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El concierto de Morat llena el CAAC... y se termina escuchando en media Sevilla: "¿A alguien más le suena como si tocaran en el salón?"

Del Aljarafe a Nervión pasado por Triana, el show de la banda colombiana ha dejado decenas de quejas en redes por los decibelos

  • Morat en uno de sus conciertos de esta gira.

Morat celebraba este domingo en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla su único concierto de la gira en Andalucía. Este hecho provocó que no fuera un evento más, sino uno con gran expectación al que acudieron seguidores de todos los rincones de la comunidad. La banda colombiana reunió a miles de personas en la gran explanada del monasterio de Santa María de las Cuevas.

Sin embargo, como suele pasar en los conciertos que se celebran en la Isla de la Cartuja, hubo muchos más oyentes que asistentes. Las canciones de la banda llegaron prácticamente a casa casa de la capital hispalense y de los municipios del Aljarafe, a pocos kilómetros del CAAC. Para estos últimos es más habitual por la falta de barreras físicas. No obstante, el sonido de los altavoces llegó esta vez a viviendas de la Macarena, El Porvenir e, incluso Nervión, zonas bien alejadas del lugar escogido.

Esta situación se traslado a las redes sociales, donde fueron numerosos los mensajes quejándose de la situación. "No se de quien es el concierto de hoy en sevilla, pero el que sea esta cantando en el salón de mi casa" o "¿dónde hay hoy concierto en Sevilla? Que está retumbando hoy Nervión" fueron algunos de los comentarios que se pudieron leer. Las protestas llegaron hasta San Jerónimo donde "ni con las ventanas cerradas". "¿A alguien más de Sevilla le suena el concierto de Morat como si tocaran en su salón? Gracias al Ayuntamiento por acercarnos la música a nuestras cosas", respondía otro usuario con ironía.

El concierto

En lo que afectó exclusivamente al concierto, la banda colombiana tuvo varios guiños a Sevilla y Andalucía, algunos en forma de canción y otros en las propias pantallas del espectáculo donde se pudieron leer frases como "Baltasar, el patinete", "Y a veces se me olvida", "Ver al Málaga ascender" o "Viva el Betis".

En total dos horas de conciertos que los asistentes disfrutaron y para los no asistentes fueron eternas. Además, como es habitual también en la Cartuja, se produjeron las tradicionales complicaciones para salir del recinto.

 

Morat celebraba este domingo en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla su único concierto de la gira en Andalucía. Este hecho provocó que no fuera un evento más, sino uno con gran expectación al que acudieron seguidores de todos los rincones de la comunidad. La banda colombiana reunió a miles de personas en la gran explanada del monasterio de Santa María de las Cuevas.

Sin embargo, como suele pasar en los conciertos que se celebran en la Isla de la Cartuja, hubo muchos más oyentes que asistentes. Las canciones de la banda llegaron prácticamente a casa casa de la capital hispalense y de los municipios del Aljarafe, a pocos kilómetros del CAAC. Para estos últimos es más habitual por la falta de barreras físicas. No obstante, el sonido de los altavoces llegó esta vez a viviendas de la Macarena, El Porvenir e, incluso Nervión, zonas bien alejadas del lugar escogido.

Esta situación se traslado a las redes sociales, donde fueron numerosos los mensajes quejándose de la situación. "No se de quien es el concierto de hoy en sevilla, pero el que sea esta cantando en el salón de mi casa" o "¿dónde hay hoy concierto en Sevilla? Que está retumbando hoy Nervión" fueron algunos de los comentarios que se pudieron leer. Las protestas llegaron hasta San Jerónimo donde "ni con las ventanas cerradas". "¿A alguien más de Sevilla le suena el concierto de Morat como si tocaran en su salón? Gracias al Ayuntamiento por acercarnos la música a nuestras cosas", respondía otro usuario con ironía.

El concierto

En lo que afectó exclusivamente al concierto, la banda colombiana tuvo varios guiños a Sevilla y Andalucía, algunos en forma de canción y otros en las propias pantallas del espectáculo donde se pudieron leer frases como "Baltasar, el patinete", "Y a veces se me olvida", "Ver al Málaga ascender" o "Viva el Betis".

En total dos horas de conciertos que los asistentes disfrutaron y para los no asistentes fueron eternas. Además, como es habitual también en la Cartuja, se produjeron las tradicionales complicaciones para salir del recinto.

 

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