La Diputación de Sevilla ha activado de manera proactiva su Plan de Vigilancia y Control de Vectores del Virus del Nilo Occidental (VNO), adelantando significativamente los plazos para la campaña de primavera y verano de 2026. Esta decisión estratégica, impulsada por la agilización de los procesos de licitación de los servicios y suministros esenciales, ha posibilitado el inicio de las labores de prevención y control con una antelación sin precedentes, buscando así maximizar la eficacia de todas las intervenciones en la provincia.
Según explica la administración en una nota, el objetivo principal de esta iniciativa es reducir la presencia de mosquitos portadores del virus y, consecuentemente, minimizar el riesgo de transmisión a la población. Este enfoque preventivo y temprano se considera crucial para la salud pública, especialmente en las zonas más vulnerables de la geografía sevillana.
El éxito de este arranque temprano del plan se atribuye directamente a la gestión eficiente de los procedimientos administrativos. Los responsables del programa han realizado un esfuerzo considerable para agilizar las licitaciones de los distintos contratos, permitiendo que la empresa ejecutora, Tragsatec, pueda iniciar sus operaciones con una ventaja temporal fundamental. Gracias a esta planificación, el plan se encuentra ya a pleno rendimiento, con la incorporación de los primeros equipos de vigilancia y tratamiento desde principios de marzo.
La formalización de la licitación para la prospección y los tratamientos larvicidas en zonas periurbanas se concretó en el mes de febrero, lo que ha permitido una incorporación progresiva de medios a lo largo de la campaña.
Despliegue de equipos terrestres y aéreos
El plan contempla un despliegue escalonado y robusto de recursos humanos y técnicos. Inicialmente, en marzo, se activaron cuatro equipos operativos. Sin embargo, esta cifra se incrementará hasta alcanzar los once equipos activos durante los meses de mayor incidencia del mosquito, que suelen ser agosto, septiembre y octubre. Cada uno de estos equipos está compuesto por un vehículo aplicador y dos técnicos especializados, capacitados para la detección de larvas y la aplicación precisa de tratamientos en los puntos identificados.
Además de las intervenciones terrestres, los tratamientos aéreos representan una pieza clave en la estrategia, especialmente para garantizar la seguridad en los municipios arroceros de la provincia. La contratación de este servicio para 2026 se ha formalizado con meses de antelación en comparación con el año anterior, lo que subraya la importancia de la anticipación. Las operaciones aéreas se llevarán a cabo mediante avionetas en tres fases diferenciadas: dos fases estarán orientadas a la eliminación de larvas y una tercera fase se centrará en el control de mosquitos adultos.
En su conjunto, estas actuaciones aéreas cubrirán una vasta superficie de 18.000 hectáreas, mediante la aplicación estratégica de larvicidas y adulticidas.
Estrategias complementarias
La estrategia integral del plan también incluye la implementación de tecnologías avanzadas y métodos de control biológico. A mediados de marzo, se publicaron las licitaciones para los servicios de aplicaciones de precisión mediante drones y para el suministro de productos biocidas. Ambos procedimientos avanzan con un calendario anticipado, asegurando la disponibilidad de estos recursos en los momentos críticos de la campaña.
Un pilar fundamental del plan es la lucha biológica contra los mosquitos. El procedimiento para la adquisición e instalación de cajas nido, destinadas a fomentar la presencia de aves insectívoras, fue formalizado en enero. Este método es de gran relevancia, ya que al impulsar la biodiversidad y la presencia de depredadores naturales, se logra reducir el riesgo de circulación del virus con un impacto mínimo en el ecosistema.
La dirección técnica del plan ha enfatizado que toda esta planificación temprana y la agilización de los procesos son el resultado directo de la experiencia acumulada en 2025. El análisis de la campaña anterior permitió identificar que el adelanto de las actuaciones es un factor determinante para mejorar la eficacia en el control de los mosquitos vectores del VNO.
Manteniendo el compromiso con la investigación, se mantiene activo el contrato bianual suscrito en 2025 con el CSIC, que proporciona un servicio esencial de vigilancia entomovirológica y la realización de análisis y ensayos para el control de las poblaciones de mosquitos. Esta visión a largo plazo busca consolidar un sistema de prevención y control cada vez más robusto y eficiente para la provincia de Sevilla.


