Un conductor que circulaba bajo los efectos del alcohol por Sevilla provocó en la madrugada de este viernes una incidencia en la red ferroviaria tras precipitarse con su vehículo a las vías del tren en la calle Gea. El suceso tuvo lugar en torno a las 05.00 horas, cuando el automovilista, al parecer desorientado, tomó un camino equivocado que terminó con el coche fuera de la calzada y sobre la infraestructura ferroviaria.
La presencia del vehículo en las vías obligó a interrumpir temporalmente la circulación de trenes en la zona, lo que generó retrasos en el servicio ferroviario durante los primeros compases de la mañana. La incidencia activó un dispositivo de emergencia en el que participaron distintos cuerpos operativos con el objetivo de restablecer la normalidad en el menor tiempo posible.
Efectivos de los Bomberos de Sevilla se desplazaron hasta el lugar para proceder a la retirada del vehículo accidentado. Las labores se desarrollaron en coordinación con agentes de la Policía Local y personal de Adif, responsables de la gestión de la infraestructura ferroviaria, lo que permitió agilizar la intervención.
Sin grandes alteraciones
Gracias a la actuación conjunta de los servicios implicados, la circulación ferroviaria pudo reanudarse en un plazo aproximado de 20 minutos. La rápida intervención evitó que las alteraciones en el servicio se prolongaran durante más tiempo, minimizando el impacto sobre los usuarios.
A las 05.00 h. un conductor ebrio que circulaba por la calle Gea, equivocó su camino cayendo a las vías del tren y provocando retrasos en la circulación ferroviaria.
— Emergencias Sevilla (@EmergenciasSev) April 24, 2026
Los Bomberos de Sevilla retiraron el vehículo de las vías. Un trabajo coordinado con la Policía Local y Adif con… pic.twitter.com/vVAXPPs4PX
Por su parte, la Policía Local ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias del siniestro y ha instruido diligencias contra el conductor, que resultó ileso. Según las pruebas realizadas, el implicado superó en cinco veces la tasa máxima de alcoholemia permitida, un factor que se perfila como determinante en lo ocurrido.


