La Bienal de Flamenco de Sevilla anuncia 'El mundo por montera', su gran gala inaugural en la Maestranza

El espectáculo reunirá a figuras consagradas y nuevos talentos el 10 de septiembre para conmemorar el centenario de la expansión del flamenco como arte de masas

Foto de familia tras la presentación del espectáculo inaugural de la Bienal de Flamenco de Sevilla en la plaza de toros de la Maestranza.
17 de abril de 2026 a las 15:32h

La Bienal de Flamenco de Sevilla ha presentado los detalles de El mundo por montera, el espectáculo inaugural de su próxima edición, que se celebrará el 10 de septiembre en la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería, concebido como "una cita única para conmemorar el centenario de la proyección del flamenco hacia el gran público mediante un elenco intergeneracional de artistas".

La gala reunirá a figuras destacadas del flamenco contemporáneo, en un cartel que refleja la diversidad actual del género. En el cante participarán José Mercé, José de la Tomasa, Martirio, Arcángel, La Tremendita, Ángeles Toledano, El Perrete y Manuel de la Tomasa, acompañados por las guitarras de Manolo Franco, Alfredo Lagos y David de Arahal.

El apartado instrumental se completa con los saxofonistas Juan Jiménez y Alfonso Padilla, junto a la percusión y palmas de El Oruco, Abel Harana, Daniel Suárez y El Chupete, mientras que el baile correrá a cargo del Ballet Flamenco de Andalucía, con Patricia Guerrero.

Un siglo después, todos ellos evocarán el momento histórico de 1926, cuando el flamenco vivió su expansión definitiva. Aquel año, Pepe Marchena irrumpía en los circuitos de la Ópera Flamenca, Manuel Vallejo recibía la II Llave de Oro al Cante tras el triunfo de Manuel Centeno en la Copa Pavón, y la industria discográfica daba un salto con la llegada de las grabaciones eléctricas.

Un siglo de expansión y memoria del flamenco

Fue entonces cuando el flamenco alcanzó teatros, cines y plazas de toros, consolidándose como espectáculo de masas sin perder su esencia íntima. En ese contexto convivían figuras como Antonio Chacón o Manuel Torre con referentes decisivos del siglo XX como La Niña de los Peines, Vallejo, Marchena, Pepe Pinto o Ramón Montoya.

Mientras los grandes formatos llenaban recintos, las tonás continuaban resonando en espacios íntimos, manteniendo el pulso jondo del arte. Aquella década marcó una explosión de creatividad, popularidad y mestizaje escénico que transformó la historia del flamenco.

La gala, dirigida artísticamente por Andrés Marín y Luis Ybarra, se plantea como "una celebración colectiva que rinde homenaje a las figuras pioneras que llevaron el flamenco a una dimensión popular y masiva".

En este sentido, la delegada de Turismo y Cultura del Ayuntamiento de Sevilla, Angie Moreno, señalaba que “la ciudad no es un decorado ni un souvenir, sino una realidad viva construida desde la mezcla de vivencias, ritos y excelencia. Esa identidad es hoy uno de los principales motores de nuestra proyección cultural y económica”.

Asimismo, ha destacado a la plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla como “un espacio cargado de significado, que representa ese lugar donde confluyen ética y estética, y donde el arte se expresa desde la verdad y el respeto. Por eso es el escenario idóneo para acoger una propuesta como El mundo por montera, que reivindica el flamenco como una de nuestras expresiones culturales más complejas y como una auténtica filosofía de vida”.

Ilustración musical durante la presentación del espectáculo 'El mundo por montera' de la Bienal de Flamenco de Sevilla. Laura León

Un espectáculo concebido para la Maestranza

Moreno ha añadido que “esta gala establece además un diálogo histórico con la Maestranza, elevando la jerarquía del flamenco y reforzando su proyección internacional. Con ello, Sevilla demuestra su capacidad para unir tradición y modernidad, atraer un turismo cultural de calidad y consolidarse como una gran capital cultural a nivel mundial.”

Por su parte, el director de la Bienal y codirector artístico del espectáculo, Luis Ybarra, subrayaba que "este espectáculo no es un festival dentro de la plaza de toros, sino un espectáculo con un diseño y por un motivo concreto".

En este sentido, recordaba que "un siglo después del apogeo de la Ópera Flamenca, cuando lo jondo se instaura en los cosos durante los años 20 de la mano de la Niña de los Peines, Pepe Marchena, Manuel Vallejo y toda esa generación sublime, nuestra expresión artística vuelve a ocupar este lugar".

Luis Ybarra, director de la Bienal de Flamenco de Sevilla. Laura León

Ybarra explicaba que "lo hace sin nostalgia", con figuras de hoy para revisitar "un repertorio de una riqueza extraordinaria". De este modo, “celebramos el centenario desde que el flamenco comienza a desarrollarse como arte escénico ante las masas. Contamos con artistas de enorme popularidad, artistas genuinos, de carácter fronterizo, también nuevos valores. Cante, baile, guitarra, música instrumental, tradición, vanguardia… una radiografía breve de lo de hoy para echar la vista atrás y proyectarnos. La gala de la próxima edición de la Bienal será, espero, un acontecimiento para la ciudad”.

Una experiencia irrepetible entre pasado y presente

Entre tanto, el bailaor y director artístico Andrés Marín, definía la gala como "una experiencia irrepetible". "Es un viaje y también una ensoñación. Un encuentro entre tiempos y sensibilidades distintas que solo va a suceder esa noche" abundaba, incidiendo en que se ha concebido la gala como "un acontecimiento extraordinario, irrepetible, donde un elenco intergeneracional —desde los artistas más jóvenes hasta los grandes maestros— se funde en el toque, el cante y el baile para rendir homenaje a aquellas figuras pioneras que, hace un siglo, llevaron el flamenco a una dimensión popular y masiva".

No obstante, Marín insistió en que "la propuesta no busca la reconstrucción historicista" y que tampoco pretende "reproducir ni imitar lo que ocurrió en los años veinte". "Aquello pertenece a su tiempo", abundaba enfatizando el interés en "recuperar esa herencia, esa energía expansiva, y revisitarla desde la mirada de hoy, desde la contemporaneidad y la vanguardia".

Momento en el que se descubre el cartel que anuncia el espectáculo 'El mundo por montera' de la Bienal de Flamenco de Sevilla. Laura León

"Celebrar su audacia, su capacidad de abrir caminos, y preguntarnos qué significa ahora poner el mundo por montera”, sentenciaba apostillando la puesta en valor de lo que será "una comunión entre generaciones, una noche en la que pasado y presente se tensan hasta encontrar un centro común. Un homenaje vivo, no una vitrina. Flamenco en estado actual, dialogando con su propia historia".

Respecto al cartel, con diseño de José Gil Galiano y dibujo de José Miguel Pereñíguez, este último ha explicado que "parte de la propuesta que nos hicieron Andrés (Marín) y Luis (Ybarra): retomar el imaginario y los conceptos gráficos que se usaban para anunciar los antiguos espectáculos de la Ópera Flamenca".

Cartel del espectáculo 'El mundo por montera' de la Bienal de Flamenco de Sevilla en la plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería el 9 de septiembre de 2026. Laura León

Pereñíguez ha señalado que "era difícil ignorar el título del espectáculo y dónde va a tener lugar, así que una imagen de Chicuelo tocado con su montera, nos ha servido como base. Sobre esta imagen, compusimos un collage de referencias y alusiones en torno a los artistas participantes: fragmentos de su fisonomía, indicadores de su procedencia o retazos de su mundo propio. Todos ellos están apilados en una especie de caos ordenado que convierte la lectura de esta imagen casi en un juego".

En cuanto al diseño, ha añadido que “se ha pretendido situar en un marco bien definido los datos esenciales que emplazan el espectáculo en su espacio, su tiempo y su origen. A partir de ahí, los nombres del elenco configuran una mancha orgánica que parece continuar y dar cuerpo a la cabeza del dibujo, o bien situarse por delante, como si estuvieran impresos sobre un imaginario burladero”.

“La rotulación combina una tipografía de la familia serif egipcia -como las que, talladas en madera, se empleaban en la época de nuestro lejano modelo- con una letra de palo seco, netamente contemporánea”.

Sobre el autor

David Montes

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