El abogado de Antonio Tejado, sobrino de la cantante María del Monte, ha presentado un escrito de defensa ante el Juzgado de Instrucción número 16 de Sevilla, que investiga el asalto y robo con violencia ocurrido en el chalé de Gines. En el documento, adelantado por Europa Press, niega “tajantemente” que Tejado “haya tenido algún tipo de participación, directa o indirecta, en los hechos relatados por las acusaciones” y solicita su “libre absolución”.
Los últimos movimientos de la causa incluyen el rechazo de la Fiscalía a recursos presentados por dos encausados –a los que se sumó Tejado– y su petición de continuar el procedimiento al apreciar “indicios racionales de criminalidad suficientes”.
El juez sostiene que Tejado habría facilitado la entrada por la parte trasera del chalé. Él lo niega. Asegura que no tiene “vínculo ninguno” con los detenidos salvo una relación “estrictamente deportiva” con Arseny G, con quien boxeama en un gimnasio y al que apuntan como cabecilla del grupo. Respecto a las llamadas previas a su tía, afirma que pretendía entregarle un cachorro que le había encargado.
La defensa también rechaza que Tejado hubiera recabado o suministrado información para favorecer el asalto ni que retomara contacto con las víctimas con tal fin. El escrito, fechado el pasado 7 de enero, señala que el investigado figura junto a otras diez personas por presuntos delitos de robo con violencia e intimidación en casa habitada, detención ilegal, organización criminal y lesiones.
Además, denuncia la presunta vulneración de derechos fundamentales del acusado, entre ellos la “inviolabilidad del domicilio”, el “secreto de las comunicaciones” y “la intimidad personal”, cuestionando la legalidad de los registros, escuchas telefónicas y dispositivos de seguimiento.
Según la investigación, cinco encapuchados accedieron al inmueble de María del Monte alrededor de las 4.40 horas del 25 de agosto de 2023. Una vez dentro, habrían maniatado y golpeado a la artista, a su esposa y a tres personas más hasta abrir la caja fuerte y apoderarse de joyas y relojes valorados en un millón de euros, además de 14.500 euros en efectivo.



