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Agustín Aguilera será el nuevo presidente del PP de Sevilla con la Diputación como objetivo electoral

El actual secretario general de los populares sevillanos ha presentado su candidatura para suceder a Ricardo Sánchez tras la finalización de su mandato. El relevo, respaldado por Juanma Moreno, sitúa las municipales de 2027 y la histórica aspiración de conquistar el gobierno provincial entre las prioridades del partido.

  • Agustín Aguilera, en el Parlamento de Andalucía, será el nuevo presidente del PP de Sevilla.

El Partido Popular de Sevilla prepara un relevo en su dirección provincial. Agustín Aguilera Gálvez, actual secretario general de la formación sevillana y uno de los hombres vinculados al área económica del Gobierno andaluz, se perfila como próximo presidente provincial del partido en sustitución de Ricardo Sánchez, cuyo mandato llega a su término. Fuentes populares consultadas enmarcan el movimiento en la normalidad orgánica y desvinculan la sucesión de cualquier enfrentamiento interno. Sánchez, que compagina actualmente la presidencia provincial del PP con su responsabilidad como delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en Sevilla, concluye su etapa al frente de la organización, mientras que Aguilera presentará su candidatura para tomar el relevo.

El cambio de nombres, sin embargo, llega en un momento político especialmente relevante. Quedan apenas unos meses para que los partidos entren de lleno en la preparación de las elecciones municipales previstas para mayo de 2027 y el PP quiere reforzar su estructura territorial en una provincia tradicionalmente compleja para los populares. Según las fuentes consultadas, la candidatura de Aguilera cuenta con el respaldo de la dirección andaluza que encabeza Juanma Moreno y forma parte de la preparación del partido para la próxima cita con las urnas. El objetivo pasa por aumentar el número de alcaldías y concejales y, sobre todo, acercarse a una institución que permanece fuera del alcance del PP desde el comienzo de la actual etapa democrática: la Diputación Provincial de Sevilla.

El gran objetivo: la Diputación

La institución provincial constituye una de las grandes fortalezas históricas del PSOE sevillano. Desde la constitución de la primera corporación democrática en 1979, cuando el socialista Manuel del Valle fue elegido presidente, todos los presidentes de la Diputación han pertenecido al PSOE. Actualmente la institución está presidida por Javier Fernández, alcalde de La Rinconada y secretario general de los socialistas sevillanos. Cambiar esa realidad obliga al PP a mirar mucho más allá de la capital. La composición de las diputaciones no procede de una elección directa de los ciudadanos, sino de los resultados obtenidos por las distintas formaciones en las elecciones municipales y de su representación en los diferentes partidos judiciales. Ganar terreno en los municipios resulta, por tanto, determinante para modificar el equilibrio de fuerzas en la institución provincial.

Las elecciones de 2023 mostraron un importante crecimiento del PP, aunque todavía insuficiente para desplazar al PSOE de su posición predominante en el conjunto de la provincia. Los socialistas consiguieron 352.229 votos y 663 concejales, frente a los 298.468 votos y 401 ediles del Partido Popular. La distancia entre ambas formaciones quedó en algo menos de seis puntos porcentuales: un 37,88% para el PSOE y un 32,09% para el PP.

El salto de los populares respecto a 2019 fue, no obstante, considerable. El PP pasó de 255 a 401 concejales en cuatro años, mientras el PSOE descendió de 720 a 663. Esa nueva correlación municipal se trasladó parcialmente a la Diputación, donde la corporación surgida de las urnas de 2023 quedó integrada por 15 diputados del PSOE, 11 del PP, cuatro de Con Andalucía y uno de Vox.

La aspiración popular para 2027 pasa ahora por reducir definitivamente esa distancia. Para ello no basta con conservar las alcaldías que ya controla el partido. El desafío se encuentra también en ampliar su implantación en municipios medianos y pequeños y obtener representación suficiente en los distintos partidos judiciales para alterar el reparto de diputados provinciales. El propio PP sevillano lleva meses situando las municipales entre sus prioridades. En septiembre, durante su Intermunicipal celebrada en Utrera, la organización reunió a alcaldes, concejales y cargos institucionales de toda la provincia con las próximas elecciones locales como uno de los principales asuntos de trabajo.

De la sala de máquinas a la presidencia

Para esa nueva etapa, el PP apuesta por un perfil que conoce ya la estructura interna de la organización. Aguilera no llega desde fuera ni representa una ruptura con la actual dirección. Es, de hecho, el actual secretario general del PP de Sevilla bajo la presidencia de Ricardo Sánchez, según recoge la propia composición oficial del Comité Ejecutivo Provincial. Nacido en La Algaba en 1984, Aguilera pertenece a una generación de dirigentes populares que ha desarrollado buena parte de su trayectoria entre la gestión pública y las responsabilidades orgánicas. Es licenciado en Economía y cuenta con un máster en Auditoría Pública.

Su perfil profesional está especialmente vinculado a las finanzas públicas, los presupuestos, la fiscalidad y el control de los fondos públicos. Acumula alrededor de quince años de experiencia en estas materias, tanto en empresas privadas de consultoría y auditoría como en la Cámara de Cuentas de Andalucía. Su carrera dio posteriormente el salto al ámbito institucional y político. Ha ejercido como asesor del Grupo Popular en el Parlamento de Andalucía en materias relacionadas con Hacienda, Presupuestos y Economía y ha asumido responsabilidades dentro de la estructura económica de la Junta.

Actualmente desempeña funciones como coordinador general de la Oficina Económica de la Junta de Andalucía y jefe de Gabinete de la Consejería de Economía, Hacienda y Fondos Europeos. Esa trayectoria lo sitúa profesionalmente en el entorno político de Carolina España, actual vicepresidenta tercera de la Junta y responsable de Economía, Hacienda y Fondos Europeos.

El propio Aguilera define su trayectoria profesional alrededor del análisis de la programación y gestión económico-presupuestaria, la fiscalidad autonómica, los fondos europeos y la coordinación de iniciativas legislativas y parlamentarias. Una experiencia que completa con su paso previo por tareas de auditoría, verificación y revisión de los sistemas de control interno.

Su peso dentro del partido tampoco se limita ya a Sevilla. Además de secretario general de los populares sevillanos, ejerce como secretario de Hacienda del PP de Andalucía y forma parte como vocal de la Junta Directiva Nacional del Partido Popular.

Continuidad interna, nuevo ciclo electoral

El relevo de Ricardo Sánchez por Aguilera se plantea, según las fuentes populares consultadas, desde la continuidad y sin una crisis interna que explique el cambio. El actual presidente provincial culminaría su mandato mientras Aguilera, hasta ahora su número dos orgánico, asumiría la responsabilidad de conducir al partido durante el siguiente ciclo electoral. Sánchez continúa ejerciendo como presidente del PP sevillano mientras se desarrolla ese proceso. De hecho, todavía el pasado 19 de septiembre intervino como presidente provincial en la clausura de la Intermunicipal que el partido celebró en Utrera para preparar precisamente el próximo reto municipal.

La futura presidencia de Aguilera tendrá así una primera prueba claramente definida en el calendario. Las municipales de mayo de 2027 determinarán hasta dónde llega el crecimiento territorial que el PP experimentó cuatro años antes y si ese avance es suficiente para modificar uno de los equilibrios políticos más estables de la provincia. La capital ya cambió de manos en 2023, cuando José Luis Sanz llevó al PP a ser la fuerza más votada en Sevilla con 14 concejales y el 41,17% de los votos, frente a los 12 ediles y el 34,19% obtenido por el PSOE. El desafío para el próximo ciclo está fuera de sus límites: trasladar ese crecimiento al conjunto de la provincia.

Ahí se jugará buena parte de la nueva etapa que los populares sevillanos quieren abrir con Aguilera. Más alcaldías, mayor implantación territorial y una representación municipal capaz de disputar la mayoría provincial conforman el escenario de 2027. Al fondo aparece una institución que el PP nunca ha presidido desde 1979. La sucesión en la dirección provincial llega, por tanto, sin ruido interno según las fuentes del partido, pero con un objetivo electoral de considerable dimensión. Ricardo Sánchez cierra su mandato y Agustín Aguilera se prepara para tomar el relevo. La verdadera medida de esa nueva etapa llegará en mayo: primero en los 106 municipios de Sevilla y, después, en el reparto de fuerzas que determinará quién controla la Diputación Provincial.

El Partido Popular de Sevilla prepara un relevo en su dirección provincial. Agustín Aguilera Gálvez, actual secretario general de la formación sevillana y uno de los hombres vinculados al área económica del Gobierno andaluz, se perfila como próximo presidente provincial del partido en sustitución de Ricardo Sánchez, cuyo mandato llega a su término. Fuentes populares consultadas enmarcan el movimiento en la normalidad orgánica y desvinculan la sucesión de cualquier enfrentamiento interno. Sánchez, que compagina actualmente la presidencia provincial del PP con su responsabilidad como delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en Sevilla, concluye su etapa al frente de la organización, mientras que Aguilera presentará su candidatura para tomar el relevo.

El cambio de nombres, sin embargo, llega en un momento político especialmente relevante. Quedan apenas unos meses para que los partidos entren de lleno en la preparación de las elecciones municipales previstas para mayo de 2027 y el PP quiere reforzar su estructura territorial en una provincia tradicionalmente compleja para los populares. Según las fuentes consultadas, la candidatura de Aguilera cuenta con el respaldo de la dirección andaluza que encabeza Juanma Moreno y forma parte de la preparación del partido para la próxima cita con las urnas. El objetivo pasa por aumentar el número de alcaldías y concejales y, sobre todo, acercarse a una institución que permanece fuera del alcance del PP desde el comienzo de la actual etapa democrática: la Diputación Provincial de Sevilla.

El gran objetivo: la Diputación

La institución provincial constituye una de las grandes fortalezas históricas del PSOE sevillano. Desde la constitución de la primera corporación democrática en 1979, cuando el socialista Manuel del Valle fue elegido presidente, todos los presidentes de la Diputación han pertenecido al PSOE. Actualmente la institución está presidida por Javier Fernández, alcalde de La Rinconada y secretario general de los socialistas sevillanos. Cambiar esa realidad obliga al PP a mirar mucho más allá de la capital. La composición de las diputaciones no procede de una elección directa de los ciudadanos, sino de los resultados obtenidos por las distintas formaciones en las elecciones municipales y de su representación en los diferentes partidos judiciales. Ganar terreno en los municipios resulta, por tanto, determinante para modificar el equilibrio de fuerzas en la institución provincial.

Las elecciones de 2023 mostraron un importante crecimiento del PP, aunque todavía insuficiente para desplazar al PSOE de su posición predominante en el conjunto de la provincia. Los socialistas consiguieron 352.229 votos y 663 concejales, frente a los 298.468 votos y 401 ediles del Partido Popular. La distancia entre ambas formaciones quedó en algo menos de seis puntos porcentuales: un 37,88% para el PSOE y un 32,09% para el PP.

El salto de los populares respecto a 2019 fue, no obstante, considerable. El PP pasó de 255 a 401 concejales en cuatro años, mientras el PSOE descendió de 720 a 663. Esa nueva correlación municipal se trasladó parcialmente a la Diputación, donde la corporación surgida de las urnas de 2023 quedó integrada por 15 diputados del PSOE, 11 del PP, cuatro de Con Andalucía y uno de Vox.

La aspiración popular para 2027 pasa ahora por reducir definitivamente esa distancia. Para ello no basta con conservar las alcaldías que ya controla el partido. El desafío se encuentra también en ampliar su implantación en municipios medianos y pequeños y obtener representación suficiente en los distintos partidos judiciales para alterar el reparto de diputados provinciales. El propio PP sevillano lleva meses situando las municipales entre sus prioridades. En septiembre, durante su Intermunicipal celebrada en Utrera, la organización reunió a alcaldes, concejales y cargos institucionales de toda la provincia con las próximas elecciones locales como uno de los principales asuntos de trabajo.

De la sala de máquinas a la presidencia

Para esa nueva etapa, el PP apuesta por un perfil que conoce ya la estructura interna de la organización. Aguilera no llega desde fuera ni representa una ruptura con la actual dirección. Es, de hecho, el actual secretario general del PP de Sevilla bajo la presidencia de Ricardo Sánchez, según recoge la propia composición oficial del Comité Ejecutivo Provincial. Nacido en La Algaba en 1984, Aguilera pertenece a una generación de dirigentes populares que ha desarrollado buena parte de su trayectoria entre la gestión pública y las responsabilidades orgánicas. Es licenciado en Economía y cuenta con un máster en Auditoría Pública.

Su perfil profesional está especialmente vinculado a las finanzas públicas, los presupuestos, la fiscalidad y el control de los fondos públicos. Acumula alrededor de quince años de experiencia en estas materias, tanto en empresas privadas de consultoría y auditoría como en la Cámara de Cuentas de Andalucía. Su carrera dio posteriormente el salto al ámbito institucional y político. Ha ejercido como asesor del Grupo Popular en el Parlamento de Andalucía en materias relacionadas con Hacienda, Presupuestos y Economía y ha asumido responsabilidades dentro de la estructura económica de la Junta.

Actualmente desempeña funciones como coordinador general de la Oficina Económica de la Junta de Andalucía y jefe de Gabinete de la Consejería de Economía, Hacienda y Fondos Europeos. Esa trayectoria lo sitúa profesionalmente en el entorno político de Carolina España, actual vicepresidenta tercera de la Junta y responsable de Economía, Hacienda y Fondos Europeos.

El propio Aguilera define su trayectoria profesional alrededor del análisis de la programación y gestión económico-presupuestaria, la fiscalidad autonómica, los fondos europeos y la coordinación de iniciativas legislativas y parlamentarias. Una experiencia que completa con su paso previo por tareas de auditoría, verificación y revisión de los sistemas de control interno.

Su peso dentro del partido tampoco se limita ya a Sevilla. Además de secretario general de los populares sevillanos, ejerce como secretario de Hacienda del PP de Andalucía y forma parte como vocal de la Junta Directiva Nacional del Partido Popular.

Continuidad interna, nuevo ciclo electoral

El relevo de Ricardo Sánchez por Aguilera se plantea, según las fuentes populares consultadas, desde la continuidad y sin una crisis interna que explique el cambio. El actual presidente provincial culminaría su mandato mientras Aguilera, hasta ahora su número dos orgánico, asumiría la responsabilidad de conducir al partido durante el siguiente ciclo electoral. Sánchez continúa ejerciendo como presidente del PP sevillano mientras se desarrolla ese proceso. De hecho, todavía el pasado 19 de septiembre intervino como presidente provincial en la clausura de la Intermunicipal que el partido celebró en Utrera para preparar precisamente el próximo reto municipal.

La futura presidencia de Aguilera tendrá así una primera prueba claramente definida en el calendario. Las municipales de mayo de 2027 determinarán hasta dónde llega el crecimiento territorial que el PP experimentó cuatro años antes y si ese avance es suficiente para modificar uno de los equilibrios políticos más estables de la provincia. La capital ya cambió de manos en 2023, cuando José Luis Sanz llevó al PP a ser la fuerza más votada en Sevilla con 14 concejales y el 41,17% de los votos, frente a los 12 ediles y el 34,19% obtenido por el PSOE. El desafío para el próximo ciclo está fuera de sus límites: trasladar ese crecimiento al conjunto de la provincia.

Ahí se jugará buena parte de la nueva etapa que los populares sevillanos quieren abrir con Aguilera. Más alcaldías, mayor implantación territorial y una representación municipal capaz de disputar la mayoría provincial conforman el escenario de 2027. Al fondo aparece una institución que el PP nunca ha presidido desde 1979. La sucesión en la dirección provincial llega, por tanto, sin ruido interno según las fuentes del partido, pero con un objetivo electoral de considerable dimensión. Ricardo Sánchez cierra su mandato y Agustín Aguilera se prepara para tomar el relevo. La verdadera medida de esa nueva etapa llegará en mayo: primero en los 106 municipios de Sevilla y, después, en el reparto de fuerzas que determinará quién controla la Diputación Provincial.

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