Los dos hermanos acusados de la muerte de Francisca Cadenas, la vecina de Hornachos (Badajoz) desaparecida en 2017 cuyos restos fueron hallados el pasado día 11, han ingresado esta tarde en la prisión Sevilla II, ubicada en Morón de la Frontera. Según han informado a EFE fuentes penitenciarias, el ingreso se produjo poco antes de las 19.50 horas, tras ser trasladados desde Extremadura. Ambos han sido ubicados en el departamento de ingresos de la prisión, un área especializada destinada a albergar de forma temporal a los recién ingresados donde, inicialmente, no tienen contacto con otros internos.
En ese departamento de tránsito se llevan a cabo distintas gestiones antes de asignar a cada recluso su módulo definitivo. Entre ellas, ambos hermanos serán visitados por un psicólogo que elaborará un informe sobre su estado, mientras se estudia la documentación relativa al traslado y las peticiones concretas que hayan podido formular.
Tiempo "indeterminado" en una zona de tránsito
Entre estas últimas, según las mismas fuentes, podría encontrarse la solicitud de aislamiento respecto a otros presos por temor a posibles agresiones. El tiempo que permanecerán en esta zona de tránsito es, según fuentes penitenciarias, de "duración indeterminada", en función de cómo avance la tramitación necesaria.
Los dos acusados, vecinos de Francisca Cadenas y en cuya vivienda fueron hallados los restos óseos de la mujer desaparecida hace ocho años, permanecían desde el pasado día 14 en el centro penitenciario de Badajoz, después de que el Tribunal de Instancia de Villafranca de los Barros decretara prisión provisional, comunicada y sin fianza tras prestar ambos declaración. En esa comparecencia judicial, los dos hermanos optaron por responder únicamente a las preguntas de sus abogados, sin contestar a las del resto de las partes.
Permanecerán en Morón mientras dure la instrucción, aunque podrían ser requeridos en Badajoz
Las diligencias se siguen actualmente por los presuntos delitos de asesinato y contra la libertad. Salvo que se produzcan cambios en su situación penitenciaria, los dos hermanos permanecerán recluidos en la prisión sevillana de Morón de la Frontera durante toda la fase de instrucción del caso, aunque podrían ser requeridos para desplazarse a Badajoz si el juzgado que instruye la causa decide tomarles declaración en algún momento del proceso.
El hallazgo de los restos de Francisca Cadenas, desaparecida en 2017 sin que durante años se tuvieran noticias de su paradero, ha reabierto un caso que había permanecido sin resolver durante casi una década. La localización de sus restos óseos en el domicilio de los ahora detenidos y la posterior detención de los dos hermanos han dado un giro radical a una investigación que durante años no había arrojado resultados concluyentes sobre qué ocurrió con la mujer.
