Un agente de la Guardia Civil resultó herido este sábado en Osuna (Sevilla) tras ser embestido de manera deliberada por un vehículo que no respetó las señales de alto en un control preventivo de tráfico. Horas más tarde, el automóvil involucrado fue localizado calcinado en Puente Genil, en la provincia de Córdoba.
El incidente se produjo alrededor de las 18:20 horas en la salida 120 de la autovía A-92, cuando una patrulla del Destacamento de Tráfico realizaba un control rutinario en la rotonda de acceso a Osuna. Según las fuentes de la investigación, uno de los agentes dio el alto a un turismo que circulaba por la vía. A pesar de las indicaciones, el conductor aceleró repentinamente y se dirigió hacia la posición del guardia, que se encontraba en la circunferencia interior de la glorieta.
El agente tuvo que saltar hacia el exterior para evitar ser arrollado, aunque el vehículo llegó a impactarle en las piernas durante la maniobra. La colisión provocó que cayera al asfalto, sufriendo varias contusiones y una brecha en la cabeza que requirió asistencia médica en el Hospital de Osuna, donde se le aplicaron grapas de sutura.
El vehículo, abandonado en Puente Genil
El Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) ha iniciado una pesquisa para localizar al responsable del suceso. El hallazgo del vehículo incendiado en Puente Genil se produjo varias horas después del incidente, lo que ha intensificado la investigación para determinar las circunstancias del ataque y la posible identidad del conductor.
Por su parte, la asociación profesional Justicia para la Guardia Civil (Jucil) condenó el atropello y vinculó el suceso con la reciente decisión del Gobierno de no reconocer la labor de los guardias civiles como profesión de riesgo, en un comunicado en el que se mostró crítica con la situación de los efectivos en este tipo de intervenciones.


