El caso que conmocionó a la localidad sevillana de Brenes sigue generando reacciones. Después de que trascendiera que una madre intentó agredir a una maestra del CEIP Vicente Aleixandre con un bate de béisbol, la junta directiva del AMPA del centro ha publicado un manifiesto público en el que pide "apoyo" a los profesionales de la enseñanza y se desmarca de las informaciones que han circulado por redes sociales, a las que considera contrarias al diálogo y a la convivencia escolar.
El comunicado, firmado por la Junta Directiva del AMPA Amparo Mateo Silva, no deja lugar a la ambigüedad. Es contundente desde la primera línea y va directo al grano.
"La Junta Directiva del AMPA Amparo Mateo Silva desea expresar, a través del presente comunicado, su firme rechazo ante cualquier forma de violencia, ya sea física o psicológica, que pudiera estar ejerciéndose contra una profesional del centro", reza el texto. La asociación también manifiesta su "profunda preocupación" por las que califica de "difamaciones" que se están produciendo en el entorno digital, considerándolas "inapropiadas y perjudiciales para el adecuado clima de convivencia que debe prevalecer en toda comunidad educativa".
El comunicado apela a valores como el respeto, la prudencia y la responsabilidad como pilares de la relación entre todos los miembros de la comunidad escolar. Y lanza una advertencia clara sobre la difusión de contenidos sin verificar: "Consideramos imprescindible evitar la difusión de informaciones no contrastadas que puedan dañar la imagen, la dignidad y la integridad de las personas", señala el texto. El escrito concluye reiterando el "apoyo a los profesionales del centro en el desempeño de su labor".
El comunicado del AMPA llega en respuesta a un contexto que se ha vuelto cada vez más tenso en las redes sociales. La mujer investigada por el intento de agresión, ocurrido el pasado 10 de abril, ha decidido dar su propia versión de los hechos a través de un extenso testimonio público.
La madre sostiene que el incidente no surgió de la nada, sino que fue la consecuencia de un supuesto "maltrato psicológico" continuado hacia su hijo, un menor con un dictamen de necesidades específicas que incluye rasgos de TEA y TDH. Según su relato, el niño habría sufrido una serie de situaciones dentro del aula que ella describe en términos muy graves. "Mi hijo tiene un parte de lesiones donde refiere que la docente le agrede psicológicamente por sus necesidades. Le niega el recreo, el desayuno y le eleva la voz", afirma la progenitora, quien además vincula el conflicto a rencillas personales ajenas al entorno escolar.
La madre asegura que los problemas comenzaron al inicio del curso, cuando detectó un cambio drástico en el comportamiento del niño. Según su testimonio, el menor presentaba marcas de autolesiones derivadas de la "frustración" y el "miedo" que sentía en el colegio. "El niño empezó a decir que no quería ir al cole porque la señora le riñe y le castiga. Si no se expresa contigo, que eres su profesora, piensa el porqué; puede ser desconfianza o miedo", señala, cuestionando la capacidad de la docente para gestionar a un alumno que, según indica, requiere una atención especializada.
Dos versiones enfrentadas, una comunidad educativa en tensión y un debate que ha desbordado los muros del colegio para instalarse en las redes sociales. El AMPA ha optado por pedir calma y respaldar a los docentes. La investigación judicial, mientras tanto, sigue su curso.




