Los soldadores, incomunicados en la grúa de Navantia: Irene Montero denuncia que "más de 30 vigilantes" impiden el paso

La europarlamentaria de Podemos pide al Gobierno que "actúe ya para frenar esta represión sindical mafiosa"

Irene Montero, hablando con Jesús Galván y Manuel Balber.
13 de abril de 2026 a las 16:58h

Los soldadores Manuel Balber y Jesús Galván están incomunicados este lunes, cuando se cumplen seis días desde que se atrincheraron en una grúa de Navantia San Fernando, para pedir el fin de las listas negras en el sector del metal.

"Navantia ha puesto más de 30 vigilantes para impedir que los trabajadores lleven baterías de móvil a Manolo y Jesús, que siguen subidos a una grúa por el fin de las listas negras", denuncia la europarlamentaria Irene Montero, de Podemos, que este fin de semana intentó entrar en las instalaciones de Navantia sin éxito.

"Navantia es empresa pública: que el Gobierno actúe ya para frenar esta represión sindical mafiosa", se queja Montero, a quien la seguridad privada de Navantia le impidió acceder al astillero gaditano. 

La europarlamentaria ya se preguntaba este fin de semana: "¿No hay nadie en la Junta de Andalucía, no hay nadie en el Gobierno de España que pueda levantar un teléfono para que se acaben las listas negras?". Irene Montero exigió responsabilidad tanto a la Junta como al Gobierno central para garantizar que Navantia "cumpla con la ley".

Igual es nuestro último vídeo", avisaban este domingo Manuel Balber y Jesús Galván, que desde la grúa van manteniendo informados a los medios y a sus seguidores a través de redes sociales. Desde este domingo, no se comunican a través de estos medios.

Navantia dice que les da agua y mantas; la CTM lo niega

Navantia, preguntada por lavozdelsur.es, sostiene este lunes que "todas las medidas que se están tomando son por su seguridad y la de las demás personas en el astillero".

La empresa asegura que "el personal del astillero les ha llevado agua, comida y mantas y les han visitado los servicios médicos para asegurarse de que están bien", algo que desmienten desde la Coordinadora de Trabajadores del Metal (CTM), a la que pertenecen Balber y Galván.

"Los alimentos se los proporcionan las y los compañeros; registran todo (se abren los bocadillos); y se retiran las baterías portátiles", señala la CTM en sus redes sociales. 

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Francisco Romero

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