sierra de cádiz

Una paciente amenaza de muerte a un celador del centro de salud de Bornos tras exigir atención inmediata: huyó antes de que llegara la Policía

La Junta de Andalucía prepara cambios en el Observatorio de agresiones a sanitarios para reforzar la presencia de policías y guardias civiles

  • El centro de salud de Bornos.

Un celador conductor del Centro de Salud de Bornos ha recibido amenazas de muerte por parte de una persona que exigía atención inmediata, que también insultó a la médica que debía atenderla. Cuando llegó la Policía, la presunta agresora ya había abandonado las instalaciones. La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) Cádiz ha condenado los hechos y ha vuelto a reclamar medidas para proteger a los profesionales sanitarios ante este tipo de situaciones.

El sindicato considera que los protocolos antiagresiones del Servicio Andaluz de Salud (SAS) están obsoletos y no resultan eficaces para prevenir o reducir los episodios violentos. Además, ha señalado que el centro de Bornos, como otros muchos de la provincia, carece de personal de seguridad, cuya presencia podría contribuir a disuadir las agresiones verbales y físicas. CSIF ha trasladado su apoyo a los profesionales afectados y ha exigido una actualización de los protocolos, más vigilancia y sanciones más severas para quienes ejerzan violencia contra el personal sanitario.

La agresión se produce mientras la Junta de Andalucía prepara cambios en el Observatorio de agresiones a sanitarios, creado un año antes. La Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias ha abierto una consulta pública para modificar su regulación e incorporar de forma estable a representantes de la Policía Nacional y la Guardia Civil. También prevé crear estructuras territoriales de apoyo en cada provincia para mejorar la coordinación y adaptar la respuesta a las necesidades detectadas.

La nueva ley

Paralelamente, el consejero Antonio Sanz ha anunciado una ley integral contra las agresiones a profesionales sanitarios, que el Gobierno andaluz pretende llevar al Parlamento antes de que termine el año y aprobar mediante decreto ley. La norma incluirá un régimen sancionador propio, cuya tramitación corresponderá directamente a la Administración autonómica, sin depender del procedimiento penal que pueda desarrollarse. También abordará la reincidencia, los ataques en redes sociales y la protección de los profesionales que teman denunciar.

Sanz ha defendido que los profesionales agredidos deben recibir protección jurídica y apoyo institucional, y ha planteado que sea el agresor quien no pueda volver al centro de salud en lugar de obligar al trabajador a abandonarlo. Entre las medidas previstas figuran la asistencia jurídica directa del SAS y la protección del nombre y la identidad de quienes denuncien. El consejero ha reconocido que, pese al aumento de recursos destinados a seguridad, las medidas actuales siguen siendo insuficientes.

Durante 2025, el sistema sanitario andaluz registró 1.976 agresiones a profesionales, de las que el 80% fueron verbales. Además, los servicios jurídicos del SAS prestaron 195 asistencias letradas a trabajadores agredidos, 33 de ellas relacionadas con delitos de atentado. La unidad Sócrates de la Policía adscrita a la comunidad autónoma ha realizado cerca de 1.000 contactos y entrevistas y más de 300 actuaciones continuadas con vigilantes de seguridad. Mientras se preparan nuevas medidas, CSIF insiste en que ningún profesional que se dedica a cuidar de los demás debe trabajar con miedo.

Un celador conductor del Centro de Salud de Bornos ha recibido amenazas de muerte por parte de una persona que exigía atención inmediata, que también insultó a la médica que debía atenderla. Cuando llegó la Policía, la presunta agresora ya había abandonado las instalaciones. La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) Cádiz ha condenado los hechos y ha vuelto a reclamar medidas para proteger a los profesionales sanitarios ante este tipo de situaciones.

El sindicato considera que los protocolos antiagresiones del Servicio Andaluz de Salud (SAS) están obsoletos y no resultan eficaces para prevenir o reducir los episodios violentos. Además, ha señalado que el centro de Bornos, como otros muchos de la provincia, carece de personal de seguridad, cuya presencia podría contribuir a disuadir las agresiones verbales y físicas. CSIF ha trasladado su apoyo a los profesionales afectados y ha exigido una actualización de los protocolos, más vigilancia y sanciones más severas para quienes ejerzan violencia contra el personal sanitario.

La agresión se produce mientras la Junta de Andalucía prepara cambios en el Observatorio de agresiones a sanitarios, creado un año antes. La Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias ha abierto una consulta pública para modificar su regulación e incorporar de forma estable a representantes de la Policía Nacional y la Guardia Civil. También prevé crear estructuras territoriales de apoyo en cada provincia para mejorar la coordinación y adaptar la respuesta a las necesidades detectadas.

La nueva ley

Paralelamente, el consejero Antonio Sanz ha anunciado una ley integral contra las agresiones a profesionales sanitarios, que el Gobierno andaluz pretende llevar al Parlamento antes de que termine el año y aprobar mediante decreto ley. La norma incluirá un régimen sancionador propio, cuya tramitación corresponderá directamente a la Administración autonómica, sin depender del procedimiento penal que pueda desarrollarse. También abordará la reincidencia, los ataques en redes sociales y la protección de los profesionales que teman denunciar.

Sanz ha defendido que los profesionales agredidos deben recibir protección jurídica y apoyo institucional, y ha planteado que sea el agresor quien no pueda volver al centro de salud en lugar de obligar al trabajador a abandonarlo. Entre las medidas previstas figuran la asistencia jurídica directa del SAS y la protección del nombre y la identidad de quienes denuncien. El consejero ha reconocido que, pese al aumento de recursos destinados a seguridad, las medidas actuales siguen siendo insuficientes.

Durante 2025, el sistema sanitario andaluz registró 1.976 agresiones a profesionales, de las que el 80% fueron verbales. Además, los servicios jurídicos del SAS prestaron 195 asistencias letradas a trabajadores agredidos, 33 de ellas relacionadas con delitos de atentado. La unidad Sócrates de la Policía adscrita a la comunidad autónoma ha realizado cerca de 1.000 contactos y entrevistas y más de 300 actuaciones continuadas con vigilantes de seguridad. Mientras se preparan nuevas medidas, CSIF insiste en que ningún profesional que se dedica a cuidar de los demás debe trabajar con miedo.

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