El temporal que azota Ubrique desde finales de enero ha dejado una huella especialmente grave en uno de los enclaves patrimoniales más relevantes del municipio: la calzada romana que conecta Ubrique con Benaocaz, un vestigio del siglo I d. C. que ha sufrido importantes daños tras los 1.006 litros de lluvia que han caído en el municipio desde el 22 de enero. Las intensas precipitaciones, encadenadas durante semanas, han provocado desprendimientos, erosión del firme y alteraciones en varios tramos del recorrido.
Más allá del casco urbano, donde también se han registrado numerosas incidencias, la situación de la calzada preocupa especialmente por su valor histórico. Este trazado milenario no solo constituye una de las huellas más visibles de la presencia romana en la provincia de Cádiz, sino que además es uno de los emblemas patrimoniales de Ubrique y el escenario principal de la tradicional Bajada de Romanos, una recreación histórica que este año celebrará su decimoséptima edición.
La calzada romana, uno de los puntos más afectados por las lluvias
Los efectos del tren de borrascas han sido especialmente visibles en este enclave, donde la acumulación de agua ha debilitado el terreno, incrementando el riesgo de nuevos desprendimientos y acelerando el deterioro de la calzada. Técnicos municipales y servicios de emergencia han comenzado a evaluar los daños para determinar el alcance real de los destrozos y las posibles actuaciones de conservación que serán necesarias en las próximas semanas.
La preocupación se ha trasladado a la Junta de Seguridad, que ha mantenido este martes su primera reunión del día para analizar la evolución del temporal y coordinar las intervenciones prioritarias. Entre las decisiones adoptadas, se ha solicitado expresamente a los Bomberos que supervisen los daños localizados en la calzada romana, ante la posibilidad de que algunas zonas presenten riesgos para el tránsito o incluso para la estabilidad del entorno.
Emergencia activa
En el ámbito general, el municipio mantiene el nivel 1 de Emergencia, mientras continúan los trabajos de recuperación en distintos puntos afectados por el agua. Tras la finalización de las actuaciones de Aguas de Ubrique, se está a la espera de que el hormigón fragüe para reintroducir el suministro procedente de Ubrique Alto, una operación prevista para las próximas horas.
De forma paralela, se están realizando intervenciones para facilitar el acceso a las viviendas y permitir el paso de los residentes por las calles donde aún circula agua en superficie. Además, con la colaboración de Tragsa e Infoca, se han iniciado trabajos forestales para asegurar el arbolado que presenta riesgo, como consecuencia de la saturación del suelo. El impacto del temporal sigue manteniendo todavía clausurada la actividad deportiva y el cierre del parque Rafael Alberti, como medida preventiva.
