El consejero de Interior de la Junta, Antonio Sanz, ha celebrado este miércoles la noticia conocida durante el martes, la vuelta a casa de los últimos desalojados en Grazalema, que dejaban al fin la pesadilla vivida por el masivo tren de borrascas vivido en la comunidad. Pero también ha sido claro al reconocer el riesgo sobre el que se trabajó desde el desalojo.
“Sin duda alguna es una de las mejores noticias que hemos recibido”, ha afirmado Sanz, recordando que los primeros informes técnicos llegaron a dibujar un escenario extremo. Y era que directamente Grazalema hubiera dejado de ser habitable: "Los primeros informes prácticamente nos abocaban a que el Grazalema pudiera quedarse convertido en un pueblo fantasma", ha señalado Sanz. Por fortuna, ese peligro ha quedado atrás y todos los vecinos están en sus casas. Eso sí, hay 15 viviendas que siguen sin poder habitarse, aunque no son de primera vivienda de vecinos.
Desde la Agencia de Emergencias, ya en los primeros momento se creó una comisión técnica específica que ha trabajado “día, noche y fines de semana”, en algunos casos incluso de manera voluntaria, ha dicho el consejero. En ese comité participaron especialistas del Centro Superior de Investigaciones Científicas, geólogos expertos en hidrología y movimiento de tierras, el Instituto de Geofísica de Andalucía y el Consejo Andaluz de Arquitectos.
El resultado, tras un estudio pormenorizado de 228 edificaciones, ha sido determinante: “ninguna de ellas esté en índice negro”, es decir, ninguna tendrá que ser derribada. Sí se han identificado 15 viviendas en situación roja —una menos tras la revisión de ayer—, lo que implica que requieren actuaciones importantes para restablecer la seguridad. Sanz ha subrayado que no son primera residencia y que así se va recuperando la normalidad.
El análisis definitivo se realizó una vez cesaron las lluvias, ya que era necesario comprobar el comportamiento de las oquedades y descartar riesgos de colapso estructural. “Había que esperar a que finalizara la lluvia por los riesgos que había”, ha explicado.
Aunque la situación en Grazalema se da por superada, la emergencia sigue activa en otros puntos de la comunidad. En estos momentos aún permanecen 180 personas desalojadas: 87 en Cádiz y 93 en Granada. Además, continúan abiertas nueve incidencias y 108 carreteras siguen afectadas en Andalucía. El consejero ha advertido de que todavía será necesario adoptar decisiones en el municipio sobre calles y tránsito de vehículos, especialmente camiones, medidas que corresponderán al ayuntamiento con base en los informes técnicos.
