Los cierres de carreteras y los cortes preventivos decretados por los temporales de enero y febrero en la provincia han encendido las alarmas en el sector turístico de naturaleza. Ecologistas en Acción Sierra de Cádiz ha mostrado públicamente su apoyo al turismo sostenible y ha reclamado medidas urgentes para reactivar una actividad que considera gravemente dañada por las condiciones meteorológicas y por el cierre de equipamientos públicos en los parques naturales.
La organización recuerda que la Sierra y la provincia de Cádiz no son solo un destino de postal, sino el sustento de cientos de familias que han apostado por un modelo respetuoso con el entorno. Denuncian que, con los cortes de carreteras y los cierres preventivos, se ha "cortado el grifo" de su actividad principal, generando una sensación de desamparo entre profesionales y empresarios.
Cuando la meteorología obliga a cerrar senderos por seguridad —ya sea por riesgo de desprendimientos, crecidas de arroyos o incendios en verano—, se activa un efecto dominó que golpea directamente a guías titulados de naturaleza y montaña, empresas de turismo activo, alojamientos rurales y a la hostelería local.
Dependencia de los senderos y cierres hasta finales de marzo
El problema, según el colectivo, es que la oferta turística está muy ligada a hitos geográficos concretos como El Pinsapar, La Garganta Verde, El Torreón, Llanos de Rabel, La Sauceda, Aljibe o Picacho, además de otros senderos del equipamiento de uso público del parque y de los espacios naturales de la provincia. Si la administración cierra el acceso, las empresas y la ciudadanía se quedan sin posibilidad de desarrollar actividades.
Ecologistas en Acción considera que la Junta de Andalucía está sobreactuando por su incapacidad para solucionar el mal estado de equipamientos y senderos, y critica que haya optado por cerrarlos todos hasta finales de marzo. A su juicio, es la solución más cómoda, pero con un grave perjuicio para las poblaciones que viven del turismo rural y de naturaleza.
Entre los defectos que señalan en las medidas adoptadas, apuntan a la falta de flexibilidad administrativa, con cierres totales y prolongados sin evaluar tramos que podrían seguir siendo seguros, y a las cancelaciones en cascada que afectan no solo a las empresas de turismo activo, sino también a casas rurales y restaurantes.
Diálogo, mantenimiento e inversión para evitar el colapso
La organización considera vital que la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente mantenga un diálogo abierto con asociaciones de turismo de la Sierra de Cádiz y municipios como Grazalema, El Bosque, Zahara, Prado del Rey o Alcalá de los Gazules, para acordar protocolos de apertura parcial y revisar los senderos tras los temporales.
Para ello, reclaman un plan de mantenimiento preventivo con mayor inversión que evite que lluvias moderadas obliguen al cierre por seguridad y que garantice la creación y mantenimiento del empleo verde en estos espacios naturales.
Además, Ecologistas en Acción plantea que el sector debe avanzar hacia una mayor resiliencia. Entre sus propuestas figuran la diversificación de la oferta con rutas municipales o vías pecuarias centradas en etnobotánica, observación de aves, astronomía, ciclismo o historia local; la digitalización y creación de una red de alertas que permita ofrecer un Plan B inmediato a los visitantes; y la reivindicación de ayudas por cese de actividad, similares a las del sector agrícola cuando sufre inclemencias climáticas.
Finalmente, la organización demanda a la Consejería que proceda a la reparación, en el menor plazo posible, de los senderos y equipamientos públicos dañados por los temporales para recuperar la normalidad en los parques naturales de la Sierra de Cádiz.


