El Ayuntamiento de Arcos de la Frontera lleva a cabo una actuación técnica preventiva de carácter urgente en el entorno del puente de San Miguel, conocido popularmente como puente de hierro, después de detectarse la cesión de un tercer pilar de la estructura como consecuencia directa de la crecida del río Guadalete este viernes 31 de enero. El alcalde, Miguel Rodríguez Rodríguez, ha comparecido ante los medios este sábado para informar de los últimos avances.
Tal y como ha explicado el regidor, en estos momentos “se está acometiendo una obra para reforzar los pilares del puente de San Miguel con una misión muy concreta”. Una intervención puntual que responde, según sus palabras, a “los efectos del agua” y que busca evitar un escenario de mayor gravedad, como el posible colapso de la estructura hacia el cauce del río.
El alcalde ha sido claro al subrayar que no se trata de una obra de recuperación, sino de una actuación inmediata y obligatoria para impedir que el puente pueda desplomarse y generar una situación crítica. “No es una obra de recuperación del puente, es una obra puntual para que el puente no se caiga y tengamos problemas mayores”, ha insistido. Entre esos riesgos, ha señalado la posibilidad de que el puente actúe como una presa improvisada, bloqueando el paso del agua y provocando problemas graves de inundaciones.
Rodríguez Rodríguez ha recordado además que, tal y como anunció en redes sociales, la próxima semana mantendrá una reunión con el consejero de Presidencia, Antonio Sanz, y con la presidenta de la Diputación Provincial de Cádiz. Ambas administraciones, según ha indicado, se han comprometido a trabajar junto al Ayuntamiento para buscar una solución definitiva al histórico problema del puente de San Miguel.
Un puente nuevo
En este sentido, el alcalde ha avanzado que sobre la mesa se planteará seriamente la construcción de un puente nuevo en el entorno del Barrio Bajo. Una opción que cobra fuerza tras décadas sin mantenimiento. “100 años después, 100 años sin mantenimiento, nos lleva a que la reparación quizás sea más costosa y al final lo que estamos haciendo es alargar la vida de un enfermo”, ha afirmado.
El futuro puente, ha explicado, debería adaptarse a las necesidades actuales, con mejores condiciones para peatones y circulación, ofreciendo una infraestructura moderna y segura. Mientras tanto, el regidor ha mostrado su comprensión hacia los vecinos afectados por el corte del tráfico, asegurando que seguirá “hasta el último día peleando y partiéndome la cara por el puente de San Miguel y por todas las cosas que mi pueblo necesita”.
Además de la intervención en el puente, el Ayuntamiento continúa trabajando en otros puntos dañados por la crecida, como zocabones y grietas en el entorno del ferial, donde se están realizando labores de compactación y reparación. El alcalde ha pedido máxima precaución a la ciudadanía, advirtiendo de que el caudal del río podría volver a aumentar cuando se reabran las compuertas y ante la previsión de nuevas lluvias en las próximas semanas.
Finalmente, Rodríguez Rodríguez ha agradecido el esfuerzo de operarios municipales, Policía Local, Protección Civil, Guardia Civil, bomberos y empresas implicadas, apelando a la unidad: “Ahora mismo es el momento de arrimar el hombro. No es el momento de buscar culpables, sino soluciones”.
