Preocupación en Arcos de la Frontera (Cádiz) por el estado del centenario Puente de San Miguel, reforzado con elementos de soporte y contención en unas obras que costaron 101.000 euros. Hay que recordar que el referido puente sufrió daños de consideración en diciembre de 2024. Con las obras de mejora, el objetivo era reforzar la seguridad de una estructura que se ha debilitado tras sufrir la perdida de dos puntales.
Indignación entre los vecinos tras una "chapuza"
El colapso de un nuevo puntal se produjo anoche. Ya desde primera hora de la mañana se venía barajando que esta situación podría darse ante el incremento del caudal del río como consecuencia del desembalse del agua. La preocupación ante un posible derrumbe del puente ha crecido entre una población que está mostrando su indignación sobre unas obras que consideran una “chapuza”. “¿Dónde está el ingeniero?”, se pregunta un ciudadano. Otro comento que se trata del “lego más caro de la historia de los desmontables”.
“Dios quiera que no se derrumbe con ese caudal, se formaría una presa y, probablemente, aumentaría la altura en zonas que ya están al límite de hacer mucho daño”, señala Juan Luis. Manoli se expresa en términos similares: “Como se caiga ahora con la crecida del río y el agua que viene todavía, la que se puede liar…”. "Dios quiera que no pase una desgracia", apunta otro vecino.
Al temor por la posible caída del puente también se suma la preocupación por la crecida del río, que ha convertido en especialmente peligrosas las zonas cercanas. Las autoridades han pedido a la ciudadanía que evite acercarse a las inmediaciones del río y que extreme las precauciones.
Fue en marzo del año pasado cuando el Ayuntamiento de Arcos aprobó por unanimidad de todos los grupos políticos con representación municipal destinar 101.000 euros para el inicio de unas obras para "apuntalar y asegurar" el histórico puente, cerrado al tráfico desde finales de 2024. Este lunes, IU presentaba una moción en la Diputación de Cádiz para reclamar financiación y colaboración supramunicipal ante una infraestructura "vital para acabar con el aislamiento del Barrio Bajo".
