Unos 191 vecinos de Grazalema han podido acceder este domingo 8 de febrero de manera controlada y en dos tandas al municipio tras el desalojo preventivo decretado el pasado jueves. El regreso se ha realizado de forma puntual, restringida y de corta duración, con el objetivo de comprobar daños, recoger enseres esenciales y atender a los animales, antes de regresar nuevamente a Ronda, donde permanecen alojados.
Se trata de accesos muy limitados en el tiempo y bajo estrictas condiciones de seguridad, debido a que la situación en el municipio no permite aún el retorno definitivo de la población. Las entradas al pueblo se realizan con el acompañamiento de la Guardia Civil, que garantiza la seguridad de los vecinos durante los desplazamientos y mientras permanecen en el casco urbano. El dispositivo busca evitar riesgos y controlar los movimientos dentro del municipio.
Entradas limitadas para recoger lo imprescindible
Estas visitas permiten a los grazalemeños recuperar objetos de primera necesidad, como medicinas, enseres personales o material electrónico básico, entre ellos cargadores de teléfonos móviles, especialmente importantes tras una evacuación realizada con poco margen de tiempo.
También se autoriza el acceso para recoger animales domésticos o alimentar al ganado, aunque desde la organización se insiste en que, en estos casos, se debe dejar comida suficiente para varios días, ya que la previsión es que no se pueda regresar al pueblo al menos durante una semana. Los vecinos desalojados reciben apoyo logístico durante estas entradas controladas, con el objetivo de que puedan realizar las gestiones necesarias de forma segura y ordenada, evitando aglomeraciones y reduciendo el tiempo de estancia.
Regreso a Ronda y acto religioso
Tras completar estas visitas, los vecinos regresan nuevamente a Ronda, donde continúan alojados desde el desalojo. Allí se mantiene el dispositivo de atención a las personas evacuadas mientras se evalúa la evolución de la situación en Grazalema. Como muestra de apoyo y acompañamiento, este domingo a las 18:00 horas se celebrará una misa en el polideportivo ‘El Fuerte’ de Ronda, dirigida a los vecinos de Grazalema. La eucaristía será oficiada por el párroco del municipio, en un acto pensado para reunir a la comunidad desplazada.
El acceso puntual al pueblo se enmarca en un operativo que prioriza la seguridad de las personas, tanto durante los desplazamientos como en el interior del municipio, y que continuará activo mientras persistan las circunstancias que obligaron al desalojo. Por ahora, las autoridades mantienen la previsión de que no será posible el retorno definitivo a Grazalema en los próximos días, a la espera de que se normalice la situación y se confirme que no existen riesgos para la población.





