La Feria de la Manzanilla 2026, que se celebrará del 2 al 7 de junio, ya empieza a tomar forma en Sanlúcar. Minimizar al máximo el impacto en los vecinos es el objetivo del Ayuntamiento, que ha mantenido una reunión clave con residentes de La Calzada de la Duquesa Isabel y alrededores para perfilar el montaje del recinto ferial.
El encuentro, celebrado en el Palacio Municipal, ha contado con la presencia de los tenientes de alcaldesa responsables de Infraestructuras y Fiestas, David González y Narciso Vital, junto al delegado de Infraestructuras, David Cáceres. También participaron técnicos municipales y representantes de la asociación vecinal de la zona, en una cita que pone sobre la mesa las preocupaciones y demandas de los residentes.
Uno de los puntos más destacados ha sido la valoración positiva de las novedades aplicadas en la pasada edición de la feria. Según se abordó en la reunión, estos cambios permitieron reducir molestias, mejorar los accesos y facilitar la circulación de vehículos durante los trabajos previos. Además, se logró acortar el tiempo de acotación del paseo de La Calzada, una de las principales inquietudes del vecindario.
De cara a la próxima edición, el calendario ya está en marcha: las labores de montaje comenzarán después de Semana Santa, con la intención de repetir y perfeccionar las medidas que mejor funcionaron anteriormente.
Contacto permanente
Durante la reunión también se trataron aspectos relacionados no solo con el montaje, sino también con la celebración y el desmontaje del recinto ferial. En este sentido, el Gobierno local y la asociación vecinal han acordado mantener un contacto permanente y directo, con el fin de atender y valorar las peticiones de los residentes de forma continua.
Cabe recordar que, en la edición anterior, el representante vecinal llegó a agradecer públicamente al Ayuntamiento que, “por primera vez en 53 años”, se tuviera en cuenta la opinión de los vecinos en la organización de la feria.
Por su parte, el Gobierno de la alcaldesa Carmen Álvarez ha reiterado su compromiso de seguir trabajando para aminorar las molestias que generan tanto el montaje como el desmontaje del recinto, así como los propios días de celebración. Además, mantiene sobre la mesa la búsqueda de una ubicación alternativa en un recinto multiusos que resulte más adecuada a largo plazo.


