Los 29 'olvidados' de Airbus

Antonio y José Luis, eventuales de la aeronáutica, denuncian que pidieron una excedencia en empresas auxiliares de la Bahía para acceder a la empresa y que ahora se encuentran en paro, sin posibilidad de reincorporarse, ni de acceder a un empleo en la compañía aeronáutica

Dos trabajadores Airbus, delante  de la planta de Puerto Real, en una imagen de archivo. FOTO: MANU GARCÍA
Dos trabajadores Airbus, delante de la planta de Puerto Real, en una imagen de archivo. FOTO: MANU GARCÍA

“Dejamos nuestros puestos de trabajo con más de 15 años de antigüedad pensando que podríamos prosperar, y en un año nos vemos en la calle”. Quien habla prefiere conservar el anonimato, llamémosle Antonio, un trabajador de Airbus, procedente de una empresa auxiliar de la Bahía de Cádiz, que se siente olvidado por todo el mundo, por la compañía, por los sindicatos y por otros compañeros. Olvidado porque sus despidos no constan en las movilizaciones organizadas en las últimas semanas tras el anuncio del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de la empresa, que prevé la salida de 260 trabajadores en Andalucía y 630 en todo el país.

Un total de 29 trabajadores, 26 del Centro Bahía de Cádiz (CBC) de El Puerto y tres de Puerto Real, se vieron en la calle a finales de 2019 tras la suspensión temporal en la producción del Boeing 737 Max, que afectó a 300 empleos en Puerto Real y Tablada (Sevilla). La compañía acometerá en toda Europa un ajuste de 2.362 empleados en su división de Defensa y Espacio, 630 de ellos en España, 260 en Andalucía y unos 44 en la planta portuense.

Antonio, un eventual de Airbus que no consta entre los 44 despidos previstos en la comunidad andaluza, se encuentra ante una encrucijada. Después de muchos años de experiencia y formación, vio la posibilidad de acceder a un puesto de trabajo en la compañía aeronáutica, la empresa más codiciada por muchos trabajadores de la Bahía que tienen unas condiciones bastante modestas en empresas auxiliares y que aspiran a mejorar sus condiciones laborales. “Nuestro contrato era de un año prorrogable en función de la producción, no nos han renovado y ahora nos vemos en la calle y sin posibilidad de volver a nuestra empresa anterior”, expresa.

Nos aventuramos a dejar nuestra empresa y apostar por Airbus con la idea de poder prosperar y poder tener una mejor jubilación, pero ahora nos vemos en la calle"

Antonio está acompañado por José Luis, otro empleado despedido por Airbus que prefiere no dar su verdadero nombre. Él también pidió una excedencia en la empresa en la que trabajó durante más de una década, que ahora le deniega su reincorporación. Ambos han contratado los servicios de un abogado para que tramite su relación con la compañía, que según cuentan, no tiene hueco para reincorporarlos pero sí realiza contrataciones de personal eventual a través de una ETT (Empresa de Trabajo Temporal). “Nos aventuramos a dejar nuestra empresa y apostar por Airbus con la idea de poder prosperar y poder tener una mejor jubilación, pero ahora nos vemos en la calle”, se queja Antonio.

“La reforma laboral encierra estas trampas”, señala el trabajador, “ya que cuando pides una excedencia tienes preferencia a la hora de volver, pero la empresa no está obligada a darte un puesto de trabajo”. Antonio y José Luis cuentan que ahora están “vinculados” a sus compañías de origen, pero sin poder trabajar, y con un ERE encima, con escasas posibilidad de regresar a Airbus. “Ahora nos toca demostrar que nuestro puesto existe y que la empresa no quiere reincorporarnos”, explican.

La planta de Airbus en Puerto Real, en una imagen reciente. FOTO: MANU GARCÍA

Antonio y José Luis se quejan de que la compañía aeronáutica “no ha querido utilizar herramientas que contempla en su convenio para evitar los despidos, como amortizar esta caída de faena con desplazamientos o con horas de bolsa”. Antonio, un experimentado montador, se queja de que tras solicitar sus servicios para doblar la producción de capós del Boeing 737 Max, algo que se consiguió en el primer mes —pasando de fabricar 60 mensuales a 120— ahora se olviden de él y de sus compañeros. “Necesitaban personal altamente cualificado y cuando falta carga de trabajo prescinden de nosotros”, apunta Antonio. “Si hay carga civil, que se reparta. Hay mucha mano de obra cualificada deseando trabajar”, añade. “Han ido a lo fácil, como nos podían echar, nos despiden sin mirar nuestra situación, aunque hayamos dado el callo”.

Más concentraciones contra los recortes

Los trabajadores de los centros de trabajo de Airbus en la provincia de Cádiz se van a concentrar la semana que viene para protestar por el recorte anunciado por la compañía, que prevé el despido de 44 personas en el Centro Bahía de Cádiz (CBC) de El Puerto, aunque aún está por concretar el día y la hora de la cita.

Los sindicatos aseguran que la plantilla está “indignada” porque “ha desarrollado una gran industria” que ha hecho que España sea líder en el sector aeroespacial y ahora, ha lamentado, “se ha perdido todo debido a una estrategia que va contra los intereses industriales”. “Está en juego que se desmantele el sector o construir una nueva industria aeroespacial de futuro para volver a ser líderes”, apuntan desde UGT.

La Junta de Andalucía, de momento, pide que se dé un “margen de confianza” a Airbus. La consejera de Empleo, Rocío Blanco, asegura en una entrevista en Canal Sur que el Gobierno andaluz mantiene una relación “muy directa” con la empresa, reuniones en las que manifiesta que “quieren que la reducción sea la menor posible”, mediante prejubilaciones y bajas incentivadas para que las medidas “no sean tan drásticas”.

Un varapalo para Airbus

“Rechazamos la medida, por las ganancias que tiene la compañía en la división civil”, apunta José Manuel Moreno, secretario general de Industria de CCOO Andalucía y Airbus en declaraciones a Merca2. “Para equilibrar la división civil y la de Defensa propusimos que se instalara una nueva Línea de Montaje Final (FAL) del modelo A320 en España, pero Airbus ha decidido instalarla en Toulouse (Francia)”, pese a lo que el sindicato propone “incrementar la carga de producción en la división civil en España, derivada de esa nueva línea de montaje, que venga a compensar la reducción en la división de defensa”.

La Unión Europea ha destinado 200.000 millones de euros para el desarrollo del FCAS (Future Combat Air System), en el que participan Francia, Alemania y España, para desarrollar una nueva generación de aviones de combate que releven a los cazas Rafale que prestan servicio en las fuerzas aéreas del país galo y a los Eurofighter EF-2000 de las fuerzas germanas y españolas.

“En estos dos países Airbus participa en el programa militar, en España no”, recuerdan desde UGT. Indra es la encargada de coordinar el Programa Europeo de Defensa en el país, en detrimento de Airbus, que aunque desvincula esta decisión de los despidos anunciados, fuentes sindicales señalan que está relacionada.

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