El mensaje desde la grúa de Navantia que llega a Madrid: "Hay torturadores todavía; antes rotos que doblados"

Distintos sindicatos han mostrado su respaldo a los trabajadores en una concentración celebrada frente al Ministerio de Hacienda

Concentración en Madrid en apoyo a los dos trabajadores que llevan 14 días subidos a una grúa de Navantia.
21 de abril de 2026 a las 22:46h

Los soldadores gaditanos Manuel Balber y Jesús Galván han alcanzado los 14 días de protesta encaramados en una grúa del astillero de Navantia en San Fernando (Cádiz), en una acción con la que denuncian la existencia de supuestas listas negras en el sector del metal que, según sostienen, les impiden acceder a un empleo en la provincia. Su situación ha generado una creciente atención sindical y social, en un clima marcado por la conflictividad laboral en la bahía gaditana.

Desde la empresa se ha indicado que se han adoptado medidas para mejorar las condiciones de los trabajadores durante su protesta. Entre ellas, como han apuntado desde Navantia, se les ha vuelto a facilitar un teléfono móvil y se ha permitido el acceso de comida proporcionada por sus familiares, aunque bajo supervisión. Asimismo, se ha asegurado que disponen de atención médica "en los mismos términos que el personal que trabaja en las instalaciones".

Denuncias de restricciones y apoyo sindical 

La Coordinadora de Trabajadores del Metal ha denunciado que, durante los primeros días de la protesta, se habrían producido limitaciones en el acceso a alimentos y bebidas enviados por las familias, una situación que, según explican, incrementó la tensión. 

Distintos sindicatos como Solidaridad Obrera, CGT, CNT, STEM, ATC o el Sindicato de Comisiones de Base han mostrado su respaldo a los trabajadores. Este apoyo se ha materializado en concentraciones como la celebrada esta tarde frente al Ministerio de Hacienda en Madrid, donde se ha visibilizado el rechazo a las supuestas listas negras y se ha trasladado la solidaridad con los dos operarios.

El mensaje de Jesús, desde la grúa de Navantia, a los movilizados en Madrid.

Desde la grúa, Jesús Galván ha hecho llegar un mensaje a quienes se movilizaban en la capital, en el que afirmaba que “se pensaban que nos iban a doblar y antes rotos que doblados. Ahí tenemos a los compañeros y compañeras de la clase trabajadora, de Madrid, a 700 kilómetros, levantando el puño bien alto y diciendo que el sindicalismo no es delito. Delito es la existencia de listas negras, la represión”. 

El trabajador también ha denunciado las condiciones vividas durante la protesta, señalando que “aquí, en una de las asambleas, dijimos bien claro que hay torturadores todavía. Nos negaron el derecho a hablar con la familia, la comida de los familiares… La que venía de su parte no la queríamos; nos iban a envenenar. Como buenos maltratadores, aprovechan cuando no estamos acompañados y no tenemos a la gente del metal en la fábrica”.

Finalmente, Galván ha insistido en la importancia de la unidad de los trabajadores, asegurando que “el lunes se lo dijimos y una vez de nuevo pararon diciéndoles nosotros que siguieran trabajando. Demostraron que con la clase trabajadora unida no van a poder nunca”.

 

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Rubén Guerrero

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