La rápida actuación de los servicios de emergencia ha evitado una tragedia mayor en Alcalá de los Gazules. La Guardia Civil, junto a efectivos de Emergencias y de la Policía Local, ha logrado rescatar y evacuar al propietario de la vivienda afectada por el derrumbe del edificio de dos plantas que colapsó este lunes en el casco urbano de la localidad gaditana.
En las imágenes difundidas por Guardia Civil tras el operativo, puede verse cómo los agentes y los equipos de emergencia sacan al vecino entre una montaña de escombros, en una escena que muchos califican de casi milagrosa. El propietario quedó atrapado tras el colapso parcial del inmueble y fue evacuado junto a otros vecinos, sin que se hayan comunicado daños personales.
Según la información facilitada también por el Consorcio de Bomberos, se movilizaron efectivos de los parques de Medina y Benalup, con el apoyo de la unidad canina del Grupo de Localización y Rescate (GLR). Los bomberos detallan que el colapso de la estructura se produjo contra la acera y la vía pública, provocando daños en varios locales comerciales colindantes, además de la caída de cascotes sobre un vehículo estacionado. A la llegada de los equipos de emergencia, todos los ocupantes se encontraban ya fuera tanto de la vivienda como del coche, y aparentemente sin daños personales, según la evaluación inicial realizada en el lugar.
La unidad canina realizó un rastreo exhaustivo ante la posibilidad de que hubiera personas bajo los escombros, con resultado negativo. Posteriormente, los bomberos procedieron a asegurar la zona y a inspeccionar los posibles daños en las viviendas y locales colindantes, decretándose la clausura de uno de los establecimientos por motivos de seguridad. En el operativo participaron nueve efectivos y cinco vehículos, entre ellos autobombas urbanas ligeras, el furgón del GLR y vehículos de mando, con presencia también de la Guardia Civil y de personal del Ayuntamiento.
Tal y como informó la Guardia Civil, la estructura cedió y parte del inmueble cayó a la vía pública, generando momentos de gran tensión entre residentes, comerciantes y viandantes.
El edificio sufrió el derrumbe del techo sobre varias estancias en paralelo a la calle, quedando al menos cuatro zonas completamente derruidas. Los restos se esparcieron por la calzada y las aceras, obligando a acordonar el entorno y a intervenir con rapidez para garantizar la seguridad de la zona.
El desplome tuvo lugar en el Paseo de la Playa de Alcalá de los Gazules, junto a locales muy conocidos como la Confitería La Playa, el Bar Campo y Mar y el Bar Los Morenos, un punto habitual de tránsito tanto para vecinos como para visitantes.




