La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha accedido este viernes al astillero de Navantia en San Fernando (Cádiz) para visitar a los dos trabajadores que permanecen encaramados a una grúa desde hace más de dos semanas. La entrada a las instalaciones se produjo tras contar con la autorización del Congreso.
La propia Belarra explicó públicamente el resultado de su visita, subrayando el estado de los operarios y el carácter de su reivindicación. En sus redes sociales, señaló: "¡Lo logramos! Hemos podido visitar a Manuel y Jesús que llevan 17 días en lucha, denunciando las listas negras de Navantia. Están fuertes y resisten. Todo nuestro apoyo. El sindicalismo no es delito", trasladando así un mensaje de respaldo a los trabajadores.
"Necesitamos terminar con las listas negras"
Antes del encuentro, la dirigente detalló ante los periodistas las condiciones en las que se desarrolla la protesta, que calificó como especialmente duras. Según indicó, los trabajadores permanecen "sin baño, sin poder ver a sus familias" e "incomunicados gran parte del tiempo", una situación que, a su juicio, supone una vulneración de derechos laborales en una reivindicación que se prolonga ya durante 17 días.
Belarra también puso en valor el papel de la presidenta del Congreso, Francina Armengol, cuyo apoyo resultó determinante para facilitar el acceso a las instalaciones. En este sentido, afirmó que la presidenta "ha avalado" su petición, defendiendo que la visita se enmarca dentro de sus prerrogativas parlamentarias y en la necesidad de conocer de primera mano la situación de los trabajadores.
Durante su comparecencia, la diputada insistió en la existencia de supuestas "listas negras" en el sector del metal en la provincia de Cádiz, una práctica que, según denunció, penaliza el "sindicalismo combativo". En este sentido, afirmó con rotundidad que "Necesitamos terminar con las listas negras, no puede haberlas en un país que se autodenomina una democracia", cuestionando la compatibilidad de estas prácticas con el marco legal vigente.
Por último, Belarra dirigió sus críticas al Ejecutivo, al que acusó de ofrecer una imagen positiva del empleo mientras, según sostuvo, persisten situaciones de exclusión laboral. En este sentido, reclamó que "levante los vetos" para que estos trabajadores puedan "poder trabajar en su tierra", defendiendo que se trata de un derecho esencial vinculado a la estabilidad económica y a una vida digna.
