Impiden el paso a Navantia a Irene Montero, que llevaba un colchón a los soldadores del metal subidos a una grúa

La eurodiputada de Podemos lamenta la situación de Manuel Balber y Jesús Galván, que asegura que se puede arreglar con una llamada de teléfono

La eurodiputada de Podemos Irene Montero con los trabajadores del metal en Navantia San Fernando
11 de abril de 2026 a las 12:27h

Manuel Balber y Jesús Galván, los soldadores del metal encaramados a una grúa de Navantia San Fernando desde el pasado miércoles, denuncian que están sin corriente eléctrica. Este sábado, la eurodiputada Irene Montero, de Podemos, ha intentado llegar hasta ellos para llevarles unas colchonetas para que puedan dormir en ellas, pero le han impedido el paso. 

"Igual es nuestro último vídeo", anuncian los trabajadores, porque pueden quedarse sin batería en sus dispositivos móviles. "Si es el último vídeo y no nos traen esos servicios mínimos, os pedimos que el lunes estéis aquí, igual que hicisteis el otro día, partáis el bloqueo y digáis que queremos dignidad para los compañeros y que trabajen ya en su tierra, porque el sindicalismo no es delito", abundan.

Irene Montero dirigió su interpelación a las instituciones con capacidad real de intervenir. "¿No hay nadie en la Junta de Andalucía, no hay nadie en el Gobierno de España —que esto es una empresa 100% pública— que pueda levantar un teléfono para que se acaben las listas negras?", pregunta Irene Montero, eurodiputada de Podemos, a la que la seguridad privada de Navantia le ha negado el acceso a la factoría este sabado.

Jesús Galván y Manuel Balber, soldadores del metal, desde la grúa de Navantia.

Montero enmarca el conflicto en un contexto más amplio. Según explica, el mecanismo de las listas negras funciona como una doble herramienta de represalia: impedir que trabajen quienes han liderado luchas sindicales para que "no tengan trabajo y se tengan que ir", y al mismo tiempo disuadir al resto de la plantilla de ejercer sus derechos colectivos. "Castigando a ellos, castigar también a todos los demás trabajadores y que ninguno más se atreva a hacer una huelga", denuncia.

"Llevan cuatro días subidos a una grúa, durmiendo en hierros y sin una miserable esterilla", critica Irene Montero, sobre la situación que viven Jesús Galván y Manuel Balber, que están "completamente a oscuras cuando se va el sol", porque no tienen suministro eléctrico.

"En Navantia sí hay listas negras"

Diego Rodríguez, representante de la Coordinadora de Trabajadores del Metal (CTM), toma la palabra para responder directamente a las declaraciones de la exministra de Hacienda y candidata socialistas a la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, quien había negado públicamente la víspera que en Navantia existieran listas negras. Rodríguez es tajante: "Evidentemente en Navantia sí existen listas negras".

Y añade una distinción clave para entender el conflicto: "Hay una diferencia entre ser de Navantia y estar en Navantia". Los trabajadores directos de la empresa matriz acceden con unas condiciones determinadas; Manuel y Jesús, en cambio, son trabajadores subcontratados que trabajan en Navantia, pero a través de empresas auxiliares, y son estos últimos los principales afectados por las listas negras denunciadas.

La CTM reta a María Jesús Montero

"No puede decir que no es un problema suyo porque son empresas privadas las que incumplen", argumenta Rodríguez, en referencia a las palabras de María Jesús Montero, recordando que Navantia, como empresa principal, tiene responsabilidad subsidiaria sobre las condiciones laborales de los trabajadores de sus contratas. 

Para Rodríguez, la situación no admite interpretaciones ambiguas. En un momento en que la carga de trabajo en el sector es histórica, en que se están haciendo cursos de formación institucionales y contratando trabajadores en origen, Manuel y Jesús —con años de experiencia contrastada— siguen sin poder entrar a trabajar. "Evidentemente es que hay listas negras. Y eso lo reconoce la ministra", insiste.

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Francisco Romero

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