La diputada de Sumar por Cádiz, Esther Gil de Reboleño, ha llevado al Congreso de los Diputados la situación de los terrenos de la antigua factoría de Delphi en Puerto Real, denunciando el bloqueo administrativo que mantiene paralizado uno de los enclaves industriales más estratégicos de la Bahía de Cádiz y exigiendo una solución clara que permita su uso productivo. En marzo de 2022 se anunció la adquisición de los terrenos por una sociedad vinculada al Cádiz Club de Fútbol, dentro del Plan Impulso de LaLiga, para desarrollar el proyecto Sportech City. Sin embargo, la operación coincidió con un procedimiento de expropiación impulsado por la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, generando una notable inseguridad jurídica, dice Sumar. Al final, ese proyecto se va a El Puerto. “No se puede atraer inversión ni generar empleo cuando las propias administraciones mantienen abiertos expedientes que bloquean cualquier posibilidad de desarrollo”, ha señalado la diputada.
La parlamentaria ha registrado una batería de preguntas dirigidas al Ministerio de Hacienda para aclarar el estado del procedimiento de expropiación, el interés público que debe prevalecer sobre estos suelos y la existencia —o no— de un plan real de reindustrialización. "No es admisible que, casi veinte años después del cierre de Delphi, Puerto Real siga pagando las consecuencias de la inacción y la falta de decisiones claras por parte de las administraciones competentes".
La planta cerró en 2007, provocando la pérdida de alrededor de 1.600 empleos directos y más de 1.300 indirectos, y desencadenando una crisis industrial y social cuyas secuelas aún se dejan sentir en el municipio y su entorno. Desde entonces, la ausencia de una estrategia pública definida y las indefiniciones competenciales han mantenido estos terrenos en un auténtico limbo. “Estamos hablando de suelos estratégicos que podrían ser un motor de empleo estable y de desarrollo económico para toda la Bahía de Cádiz, pero que llevan años atrapados en un limbo administrativo".
Aunque se han producido contactos con empresas interesadas, la prolongación del expediente y la falta de una posición clara del Gobierno han perpetuado la parálisis. Recientemente, además, se ha conocido que los promotores del proyecto inicial han explorado su traslado a otros suelos de la Bahía. “Cada vez que un proyecto se cae o se marcha a otro municipio, Puerto Real pierde oportunidades que no se recuperan”.
Tras recoger la preocupación del Ayuntamiento de Puerto Real, Gil de Reboleño reclama definir qué se quiere hacer con estos suelos, con qué calendario y contando con el municipio.
