El último barómetro de Social Data para las elecciones autonómicas andaluzas de junio de 2026 realizado para Publicaciones del Sur dibuja un escenario de mayoría amplia para el PP, pero no blindada. La encuesta otorga al partido de Juanma Moreno un 42,7% de los votos y una horquilla de entre 53 y 57 escaños en el Parlamento andaluz. La mayoría absoluta se sitúa en 55 diputados.
La cifra no es menor, sobre todo tras los resultados en Extremadura y Aragón, donde el adelanto ha sido "un error de cálculo", como aseguran fuentes internas del Partido Popular, dándole alas a Vox. En el extremo inferior de la estimación (53), el PP quedaría lejos de gobernar en solitario; en el superior (57), consolidaría la mayoría absoluta. En el punto medio, la legislatura dependería de uno o dos escaños. Es ahí donde emerge una incógnita que las grandes encuestadoras aún no han medido: el efecto de 100x100 Unidos en la provincia de Cádiz.
El sondeo sitúa al PSOE en el 19,4% (24-27 escaños), a Vox en el 17,6% (20-23), a Adelante Andalucía en el 7,6% (2-5) y a Por Andalucía en el 5,8% (2-4). Ninguna referencia, sin embargo, a formaciones de implantación estrictamente provincial como 100x100 Unidos, impulsada por el alcalde de La Línea, Juan Franco.
Un escaño que nadie está midiendo
En 2022, el escaño por Cádiz para fuerzas minoritarias se movió en el entorno de los 55.000 votos. Los andalucistas no lo lograron y quedaron lejos. Esa cifra es hoy el umbral simbólico que maneja la formación municipalista. No aparece en los cuestionarios de ámbito autonómico, pero sí ha comenzado a organizar estructura en el territorio: presencia en 22 de los 45 municipios gaditanos y cuatro alcaldías integradas en el proyecto (La Línea, Los Barrios, Chipiona y Benaocaz), además de unos 50 concejales en la provincia.
El partido, formalmente presentado en octubre de 2025 en Cádiz capital, dio a conocer a su candidata a la Presidencia de la Junta a principios de febrero en Jerez: Laura Román, actual teniente de alcalde de Chipiona. Román asegura que el partido maneja "datos de encuestas y sondeos muy positivos para lo que pretendemos". Evita concretar cifras, pero insiste en que el crecimiento orgánico de estos primeros meses "está siendo muy positivo" y que el objetivo es claro: "Que la provincia de Cádiz sea decisiva en el Parlamento de Andalucía".
Román sostiene que los datos que manejan son favorables y explica: “Podemos decir que positivos, tenemos datos de encuestas y sondeos que nos dan resultados muy positivos para lo que pretendemos”. Añade además: “Este ritmo y estos trabajos aumenten y que permitan que la provincia de Cádiz sea decisiva en el Parlamento de Andalucía. Nuestros datos internos son favorables, lo que queremos ahora es seguir creciendo más, porque nuestro objetivo es que Cádiz sea decisiva en Andalucía”.
La candidata admite que su marca no figura en los últimos barómetros porque, sencillamente, no estaba aún en el tablero autonómico cuando se realizaron muchos de ellos. “Este nuevo partido arrancó hace tan solo un par de meses, nuestra candidata se presentó formalmente a principios de este mes de febrero, así que entendemos que no aparecemos en las últimas encuestas porque no estábamos en el juego político. Pero eso no nos preocupa, las encuestas son encuestas, está bien tenerlas ahí presentes, pero luego lo importante, lo realmente decisivo, son los resultados de las urnas”. Y añade: “Nosotros manejamos datos muy positivos y salimos a por todas, no tenemos techo, queremos llegar al máximo posible y creemos que vamos a lograr representación, cuanto más amplia, mejor será para esta provincia”.
"Las encuestas son encuestas; lo importante son las urnas", subraya. Y lanza un mensaje de ambición: "No tenemos techo. Queremos lograr representación, y cuanto más amplia sea, mejor para esta provincia". En términos demoscópicos, el escenario es verosímil. En una provincia que reparte 15 diputados de 109, una concentración de voto territorializado puede traducirse en representación con porcentajes relativamente contenidos, siempre que se supere el umbral efectivo del 3%. El precedente municipal respalda esa hipótesis.
La pregunta clave no es si 100x100 Unidos obtendría diputado, sino qué haría con él. ¿Podría la gobernabilidad de Andalucía depender de ese escaño gaditano? Román no elude la posibilidad: "Claro que podría darse ese escenario". Y va más allá: "Nos presentamos para ser decisivos y estar en el equipo de gobierno, porque las cosas se cambian gobernando". La referencia no es retórica. 100x100 ya sostiene pactos en la Mancomunidad del Campo de Gibraltar y en la Diputación de Cádiz junto al PP. Pero haría lo mismo si la primera fuerza fuera el PSOE de María Jesús Montero. En un Parlamento fragmentado —con el PP oscilando en el filo de la mayoría absoluta— un único diputado provincial podría inclinar la balanza. No sería la primera vez que la aritmética parlamentaria convierte a una fuerza minoritaria en actor central.
Las líneas rojas: Cádiz por delante
En caso de negociación con el PP andaluz, Román anticipa que las condiciones pasarían por su programa electoral, aún en redacción. "Será realista, con soluciones concretas a los problemas de la provincia. No vamos a prometer por prometer", sostiene. La dirigente insiste en que cualquier acuerdo tendría como prioridad "la defensa de los intereses de Cádiz". Una provincia que, según su diagnóstico, ha quedado históricamente relegada en las grandes estrategias autonómicas. "Ya le va tocando", afirma.
El discurso conecta con un malestar territorial recurrente: desempleo estructural, infraestructuras pendientes, dependencia del sector público y desigualdad interna entre comarcas. La apuesta de 100x100 Unidos es convertir ese agravio comparativo en palanca electoral. El barómetro de Social Data dibuja una Andalucía donde el PP mantiene ventaja clara, pero no exenta de riesgo aritmético. En ese margen estrecho se mueve la posibilidad de que un partido sin implantación autonómica previa altere el reparto final. Hoy, ninguna gran encuesta pregunta explícitamente por la intención de voto de los municipalistas de Javier Franco en Cádiz. Esa ausencia no equivale a irrelevancia electoral; significa, sencillamente, que el fenómeno aún no ha sido medido.
La incógnita es si, en una campaña polarizada entre bloques, el votante gaditano optará por reforzar al partido mayoritario o por concentrar voto en una opción estrictamente provincial. La mayoría absoluta de Juanma Moreno no está garantizada. Puede depender de uno o dos escaños. Y uno de ellos, por primera vez, podría no responder a la lógica clásica de los grandes partidos, sino a una estrategia municipalista que aspira a convertir a Cádiz en llave de Andalucía.


