La asociación Betilo, centrada en la defensa del patrimonio, ha pedido al Ayuntamiento de El Puerto que impulse una herramienta de protección para el nomenclátor histórico de la ciudad después de que se aprobara el cambio de nombre de la calle Guadalete. La decisión salió adelante en la junta de gobierno Local, según recogía la prensa del pasado 30 de marzo, a petición de la Hermandad de los Afligidos.
Según explica en una nota, la vía afectada es una pequeña calle del centro urbano, situada entre la avenida de la Bajamar y Micaela Aramburu, y hasta ahora mantenía el nombre de calle Guadalete, en referencia al río que ha estado ligado de forma estrecha a la fundación y al origen de El Puerto. Para Betilo, la desaparición de esa denominación supone mucho más que una simple modificación en una placa.
La entidad recuerda además que esta calle no siempre tuvo el mismo nombre. En el siglo XVIII era conocida popularmente como callejuela de La Caridad, al encontrarse frente al hospital del mismo nombre, tal y como consta en un plano de 1757. Más tarde, ya en el siglo XIX, en 1840, pasó a llamarse callejuela de Los Baños, una denominación vinculada a los baños flotantes instalados frente a ella en la margen derecha del río, según recoge el historiador E. Pérez Fernández en su libro El vergel del Conde y el Parque Calderón.
Con la llegada del siglo XX volvió a cambiar. En 1930, y de acuerdo con los datos facilitados por la archivera Ana Becerra, se acordó a propuesta del Instituto Colombino rotularla como “Reyes Catóicos (C.M.P.19-9-1930). Después, en 1951, adoptó el nombre de calle Guadalete (Pleno 4-7-51), que ha mantenido hasta ahora.
Una parte del patrimonio inmaterial
Betilo subraya que el nomenclátor viario de los cascos históricos va más allá de la señalética y forma parte del patrimonio inmaterial de la ciudad, ya que conserva referencias históricas, geográficas y urbanísticas de valor. "Pero al no contar con valores monumentales o artísticos es un patrimonio muy vulnerable y se encuentra en constante peligro, ya que se puede modificar de manera arbitraria por modas, creencias, ideologías, sin que la sociedad sea consciente de la importancia de lo que se pierde con ello", explica.
La asociación aclara que no pretende entrar a valorar si la petición de la Hermandad para dedicar una calle a su titular, Nuestro Padre Jesús de los Afligidos, es adecuada o no. Incluso admite que posiblemente sí lo sea. Sin embargo, considera que no debería hacerse a costa de eliminar la calle Guadalete y sostiene que lo razonable habría sido reservar esa denominación para una calle de nueva creación en alguno de los nuevos desarrollos urbanísticos.
A juicio de Betilo, con este acuerdo municipal no solo desaparece una referencia directa al río Guadalete en el callejero, sino que además se abre un escenario preocupante para el futuro del callejero histórico portuense.
La asociación recuerda que tanto la Ley Andaluza de Patrimonio como la Ley Estatal de Patrimonio Inmaterial reconocen la toponimia como Bien Cultural, por lo que insiste en que corresponde a la administración local velar por su protección. Por ello, reclama al Ayuntamiento que, como ya ocurre en otras ciudades, ponga en marcha una herramienta específica para salvaguardar el antiguo nomenclátor de El Puerto.


