El Puerto está inmerso en su transformación urbana y pronto serán visibles los avances de uno de los proyectos más esperados. Las obras de construcción de la segunda pasarela peatonal sobre el río Guadalete, a la altura del Muelle de San Ignacio, siguen su curso.
"Ya está el encofrado y en los próximos días se empieza a trabajar la estructura y cimentación", explican desde el Ayuntamiento de El Puerto a lavozdelsur.es. Además, trasladan que se ha dado el primer paso para avanzar en el desarrollo de la margen izquierda, donde ya se ven las máquinas en acción.
Fue en junio de 2025 cuando el Ayuntamiento anunció la adjudicación de las obras, pero no fue hasta cinco meses después cuando se empezó a notar movimiento en la plaza de Las Galeras, donde se encuentra instalada una estructura para los trabajos. Esta segunda pasarela cuenta con una inversión cercana a los 2.700.000 euros y un plazo de ejecución de 8 meses.
La Unión Temporal de Empresas formada por DI2 Portuense S.L.U., Avintia Proyectos y Construcciones S.L. y Canteras de Almargen S.L., fue la encargada de retomar los trabajos que tuvieron que paralizarse al quebrar la primera empresa adjudicataria.
La infraestructura es uno de los proyectos clave del equipo de gobierno para mejorar la movilidad sostenible en esta ciudad donde el objetivo es que los peatones disfruten de "un entorno más accesible, sostenible y próspero". Este se suma al futuro puente de tráfico rodado, que completará la red de conexiones sobre el Guadalete.
"El anteproyecto está aprobado, en un par de meses estará el proyecto constructivo completo para licitar y adjudicar antes del final del año", explican desde el consistorio.
Características de la nueva infraestructura
En cuanto a los detalles del proyecto redactado por la empresa Técnicas Gades S.L., la estructura tendrá una longitud total de 98,6 metros, con un diseño de tres vanos que permite garantizar un gálibo vertical de 3,5 metros sobre el nivel de pleamar, asegurando así el paso de pequeñas embarcaciones. La anchura de la pasarela será de 6 metros, con 3 metros para peatones, 2 metros para carril bici y el resto destinado a elementos de protección como barandillas.
El diseño ha sido cuidadosamente planteado para integrarse paisajísticamente en el entorno urbano y fluvial, evitando elementos verticales que rompan la horizontalidad del paisaje. La pendiente longitudinal no superará el 6%, cumpliendo con la normativa de accesibilidad universal.
El tablero se construirá mediante una estructura mixta que combina hormigón pretensado en los vanos laterales con una sección metálica mixta en el vano central, optimizando así tanto la estética como la resistencia estructural. La iluminación de la pasarela se resolverá mediante luminarias integradas en el pasamanos, evitando postes visibles y reforzando la integración urbana del conjunto.



