El Ayuntamiento de Chiclana ha suspendido la celebración del pleno municipal por la catástrofe ferroviaria de Toledo. Antes, el pleno estaba sufriendo dificultades para desarrollarse debido al ruido generado por la concentración de miembros de la Policía Local frente a la Casa Consistorial. El alcalde, José María Román, ha denunciado que el volumen de los sonidos utilizados durante la protesta impidió el desarrollo del debate plenario y ha señalado que se habrían incumplido las condiciones establecidas en la autorización.
Tras lo sucedido, el regidor ha publicado un mensaje en el que ha criticado que las reivindicaciones policiales se hayan desarrollado, según su versión, sin respetar las limitaciones fijadas para la concentración. Román considera que el ruido ensordecedor ha afectado al funcionamiento de la sesión y a la convivencia ciudadana.
El alcalde ha defendido que las peticiones económicas y otras demandas laborales no pueden justificar que se falte al respeto a los vecinos ni que se incumpla la normativa. En este sentido, ha subrayado que estas exigencias deben plantearse sin vulnerar las reglas que regulan las movilizaciones, especialmente cuando pueden afectar a la actividad municipal y a las personas que viven o trabajan en las inmediaciones.
Román también ha avanzado que espera que las mediciones sonoras realizadas permitan esclarecer lo ocurrido y determinar si procede abrir los correspondientes expedientes administrativos. El Ayuntamiento queda así pendiente de los resultados para valorar las posibles consecuencias de la concentración.
La autorización de la protesta
La protesta estaba autorizada frente a la Casa Consistorial, en la calle Constitución, entre las 10.00 y las 12.00 horas. La resolución de la Subdelegación del Gobierno en Cádiz permitía el uso de megafonía y otros elementos acústicos, además de pancartas y carteles, pero establecía que debían evitarse alteraciones del orden público y recomendaba mantener una distancia adecuada para no obstaculizar el acceso al edificio.
Por último, el alcalde ha trasladado sus disculpas a la ciudadanía por las molestias ocasionadas. En su mensaje, ha insistido en que espera que las mediciones permitan actuar conforme a la normativa ante una situación que, según ha denunciado, llegó a impedir el normal desarrollo del pleno municipal.
El Ayuntamiento de Chiclana ha suspendido la celebración del pleno municipal por la catástrofe ferroviaria de Toledo. Antes, el pleno estaba sufriendo dificultades para desarrollarse debido al ruido generado por la concentración de miembros de la Policía Local frente a la Casa Consistorial. El alcalde, José María Román, ha denunciado que el volumen de los sonidos utilizados durante la protesta impidió el desarrollo del debate plenario y ha señalado que se habrían incumplido las condiciones establecidas en la autorización.
Tras lo sucedido, el regidor ha publicado un mensaje en el que ha criticado que las reivindicaciones policiales se hayan desarrollado, según su versión, sin respetar las limitaciones fijadas para la concentración. Román considera que el ruido ensordecedor ha afectado al funcionamiento de la sesión y a la convivencia ciudadana.
El alcalde ha defendido que las peticiones económicas y otras demandas laborales no pueden justificar que se falte al respeto a los vecinos ni que se incumpla la normativa. En este sentido, ha subrayado que estas exigencias deben plantearse sin vulnerar las reglas que regulan las movilizaciones, especialmente cuando pueden afectar a la actividad municipal y a las personas que viven o trabajan en las inmediaciones.
Román también ha avanzado que espera que las mediciones sonoras realizadas permitan esclarecer lo ocurrido y determinar si procede abrir los correspondientes expedientes administrativos. El Ayuntamiento queda así pendiente de los resultados para valorar las posibles consecuencias de la concentración.
La autorización de la protesta
La protesta estaba autorizada frente a la Casa Consistorial, en la calle Constitución, entre las 10.00 y las 12.00 horas. La resolución de la Subdelegación del Gobierno en Cádiz permitía el uso de megafonía y otros elementos acústicos, además de pancartas y carteles, pero establecía que debían evitarse alteraciones del orden público y recomendaba mantener una distancia adecuada para no obstaculizar el acceso al edificio.
Por último, el alcalde ha trasladado sus disculpas a la ciudadanía por las molestias ocasionadas. En su mensaje, ha insistido en que espera que las mediciones permitan actuar conforme a la normativa ante una situación que, según ha denunciado, llegó a impedir el normal desarrollo del pleno municipal.
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