Chiclana está ante un momento histórico tras la aprobación del Real Decreto 362/2026, de 29 de abril, que introduce modificaciones significativas en la regulación de la pesquería de atún rojo en el Atlántico Oriental y el Mediterráneo. Este nuevo marco legal, que actualiza el Real Decreto 46/2019, de 8 de febrero, abre por primera vez la puerta al restablecimiento de la almadraba de Chiclana, un hito largamente anhelado por la comunidad local.
El alcalde de Chiclana, José María Román, ha expresado su profunda satisfacción ante esta noticia, destacando que “por primera vez, aparece la posibilidad de la almadraba de Chiclana”. Esta decisión surge como una respuesta necesaria al incremento de la masa de atunes y al Plan de Recuperación de la especie, así como al Plan de Explotación, que han llevado a un aumento en el número de toneladas asignadas a España por la Iccat (Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico).
La asignación de una cuota inicial de 50 toneladas para las nuevas almadrabas, como la de Chiclana, representa un paso crucial. Además, el decreto contempla la acumulación de esta asignación para el año siguiente si la actividad no pudiera iniciarse de inmediato. “Si no fuese posible iniciar la actividad este año, esta asignación de 50 toneladas se podrá acumular al año siguiente, es decir, en 2027”, ha aclarado Román, lo que significaría un total de 100 toneladas disponibles para la almadraba chiclanera en dicho año. Es fundamental recalcar que “dichas cantidades no podrán objeto de transmisión a otros buques y almadrabas”, garantizando que la cuota esté directamente vinculada a la operación de la almadraba de Chiclana.
El nuevo marco legal y la cuota asignada
La modificación del Real Decreto es el resultado de un esfuerzo concertado para adaptar la normativa a la realidad de la recuperación del atún rojo. Con el aumento de las toneladas otorgadas a España por la ICCAT, surgieron diversas demandas de los diferentes actores del sector pesquero, desde la pesca artesanal hasta las almadrabas ya existentes. En este contexto, Chiclana alzó la voz para reclamar el regreso de la histórica almadraba de Sancti Petri.
El alcalde Román ha sido enfático al señalar que la cuota está intrínsecamente ligada al calamento de la almadraba en Chiclana. “Obviamente en el presente año no se podrá calar la almadraba de Chiclana porque no hay tiempo material para ello, por lo que habrá 100 toneladas para 2027 en la medida que se cale”, explicó. Esta condición es vital: “estas toneladas van asociadas a que se produzca el calamento de la almadraba de Chiclana. Si no se cala la almadraba, no hay la posibilidad de llevar esas toneladas a otro sitio, lo que pudiera llevar consigo que la almadraba de Chiclana no fuese una realidad”. Esta medida asegura que la cuota beneficie directamente a la reactivación de la infraestructura pesquera local.
Una lucha de décadas por la almadraba de Sancti Petri
La recuperación de la almadraba de Sancti Petri ha sido una aspiración constante para Chiclana durante más de dos décadas. “Hemos peleado por la almadraba de Sancti Petri desde el año 2003, es decir, hace ya 26 años”, ha recordado el alcalde, subrayando la persistencia en este objetivo. El último año en que se caló la almadraba en Sancti Petri fue en 1971, con una captura aproximada de mil piezas de atún. Han transcurrido 55 años para que esta instalación, considerada pionera y fundamental para la ciudad, vuelva a tener una oportunidad real de operar.
La insistencia del gobierno local ha sido clave para que las toneladas asignadas estén directamente asociadas a la almadraba de Chiclana. “Todo ello para hacer realidad la almadraba de Chiclana y que las toneladas sean asociadas a la misma y no que, por arte de magia, estén en otras almadrabas”, ha reiterado José María Román. La alternativa es clara: “o está la almadraba de Chiclana o esas toneladas pasan al Ministerio para lo que considere”. Este enfoque garantiza que el esfuerzo y la inversión se traduzcan en un beneficio directo para la localidad.
Reacciones y perspectivas de futuro
La noticia no ha estado exenta de debate en el sector. El alcalde ha reconocido que “es verdad que la almadraba de Barbate hablaba de que no debía existir la de Chiclana y cómo las pesquerías del Golfo de Cádiz se quejaban del reparto del atún rojo”. A pesar de las discrepancias sobre la distribución de cuotas, la adjudicataria de la almadraba de Chiclana ya cuenta con las toneladas asignadas para hacer realidad el proyecto.
Para Chiclana, la asignación de esta cuota de atún rojo es motivo de gran alegría y satisfacción, a pesar de que se considera que la cantidad debería aumentar en los próximos años. “Después de 55 años tener la noticia de una cuota de atún para Chiclana es para estar alegres y satisfechos, aunque consideramos que la cantidad debe de crecer en los próximos años”, ha comentado Román. La almadraba, según el alcalde, trasciende la mera actividad pesquera: “hoy la almadraba es más que 100 toneladas de atún, es un recurso turístico, etnografía, de desarrollo del poblado de Sancti Petri, etcétera…”.
El camino a seguir implica continuar trabajando para que futuros decretos contemplen un incremento en las toneladas asignadas. Sin embargo, la autorización y la asignación inicial de cuota ya marcan un punto de inflexión. “Hay que seguir trabajando para que un próximo Decreto suponga el incremento de toneladas, pero eso no es comparable con la noticia de que la almadraba es autorizada y con toneladas asignadas. Por tanto, algo estaremos haciendo bien para encontrar un hueco que nadie nos ha querido dejar”, concluyó el alcalde, mirando hacia un futuro prometedor para la almadraba de Chiclana y el desarrollo integral de la zona de Sancti Petri.


