Antonio Sanz, consejero responsable de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, ha advertido de la situación de "máximo riesgo" que se ha vivido durante la noche y la madrugada en Andalucía a causa de la borrasca Francis, con especial incidencia en la provincia de Cádiz y en el Campo de Gibraltar, así como en distintos puntos de Málaga. El responsable autonómico ha realizado esta valoración tras una nueva reunión del Comité Asesor del Plan de Emergencia por Riesgo de Inundaciones, celebrada desde el Puesto de Mando Avanzado instalado en San Roque.
Sanz ha explicado que el dispositivo se activó ante la combinación de lluvias de intensidad extrema y el rápido crecimiento de los cauces fluviales, una situación que, según ha recalcado, no desaparece automáticamente cuando deja de llover, ya que el riesgo puede incrementarse por las escorrentías y la llegada de aguas acumuladas río arriba.
Una situación hidrológica histórica en el Campo de Gibraltar
El consejero ha detallado que la presa del Guadarranque ha registrado una entrada de agua excepcional, alcanzando picos de 300 metros cúbicos por segundo, lo que ha supuesto un incremento de 23 hectómetros cúbicos en el embalse en apenas un día. En términos comparativos, ha señalado que este volumen equivale al consumo de agua de cinco meses de toda la población del Campo de Gibraltar, un dato que sitúa el episodio entre los más relevantes desde el punto de vista hidrológico en la zona.
Las precipitaciones acumuladas han llegado a 160 litros por metro cuadrado en amplias zonas, con registros aún más elevados en puntos como San Roque, Guadarranque o Jimena, donde se han alcanzado los 280 litros por metro cuadrado. Cifras similares se han producido en Monda y Cártama, en la provincia de Málaga.
Durante la noche se gestionaron 441 incidentes a través de la Agencia de Emergencias de Andalucía y el servicio 112, de los cuales 216 se localizaron en Málaga y 220 en Cádiz, con especial concentración en el Campo de Gibraltar. Pese a la magnitud del episodio, Sanz ha subrayado que no se han registrado daños personales, aunque sí incidencias materiales, como el colapso de un edificio y el derrumbe de un muro en Monda, que obligaron al desalojo de 12 familias.
Evacuaciones preventivas y vuelta progresiva a la normalidad
La presión sobre la presa del Guadarranque llevó a adoptar decisiones preventivas, entre ellas la evacuación de 471 viviendas en distintos núcleos de San Roque y Los Barrios, una medida motivada por el elevado caudal de entrada al embalse. Posteriormente, la reducción del caudal hasta los 30 metros cúbicos por segundo y el inicio de un alivio controlado, limitado a entre 10 y 15 metros cúbicos por segundo, permitió rebajar el nivel de riesgo.
Según ha explicado el consejero, la presa se encuentra actualmente al 100% de su capacidad, pero el alivio se está realizando en condiciones que no suponen un riesgo potencial para la población. Este cambio de escenario ha permitido acordar el regreso a sus hogares de todas las personas evacuadas y el restablecimiento progresivo de los accesos y comunicaciones que habían sido cortados. "Autorizada la vuelta a casa de los vecinos de las 471 viviendas desalojadas ayer aguas abajo del embalse del Guadarranque y las 17 de Jimena", ha indicado Sanz
En Málaga, varias carreteras permanecen cerradas, entre ellas la A-7057 en Estación de Cártama, la MA-3304 en Alhaurín el Grande y la MA-5401 en Casarabonela, mientras que en Cádiz continúan las restricciones en vías como la CA-8200, la A-2102, la A-2101 y la A-405, principalmente por afecciones en zonas próximas a cauces.
Sanz ha destacado el papel de los cuerpos de seguridad, bomberos, Protección Civil, Cruz Roja y los equipos de la Agencia de Emergencias de Andalucía, así como la coordinación entre administraciones. También ha valorado la respuesta ciudadana y el seguimiento de los avisos enviados mediante el sistema Es-Alert, recordando que las indicaciones trasladadas a la población no eran recomendaciones, sino obligaciones, especialmente en lo relativo a evitar desplazamientos innecesarios y el cruce de cauces.
Con la desaparición de los avisos por lluvia y la estabilización de los ríos, la Junta da por superado un episodio que el propio consejero ha calificado como crítico, aunque ha insistido en la necesidad de mantener la vigilancia ante posibles cambios en la evolución meteorológica.




