Miembros del comité de empresa y junta de personal del Ayuntamiento de San Roque se ha reunido este lunes por la mañana en la puerta del Ayuntamiento del municipio campogibraltareño para mostrar su solidaridad con Juan Carlos Ruiz Boix, alcalde de la ciudad, y transmitirle ánimo y fuerza en estos momentos tan duros tras el accidente de su hija mayor, Irene Ruiz, de 20 años.
Después de acumular más de tres semanas en la UCI del Hospital Puerta del Mar, en Cádiz, donde fue trasladada en helicóptero tras sufrir un gravísimo accidente en la madrugada del pasado 27 de diciembre, la joven ha sido evacuada al Hospital Virgen del Rocío, en Sevilla para seguir profundizando en su recuperación de la mano de nuevos especialistas médicos.

Sin declaraciones públicas
Después de haber sido intervenida en cinco ocasiones de las graves heridas sufridas, la preocupación por la última hora en la evolución de la salud de la hija del regidor sanroqueño es máxima. Desde que ocurrió el fatal atropello, el dirigente socialista no ha hecho pública ninguna manifestación pública sobre el suceso, del que tampoco han trascendido más detalles, salvo que el conductor del vehículo implicado dio negativo en consumo de alcohol y drogas.
"Nos queda un tiempo duro. Confiamos en la fortaleza de Irene, que ya ha demostrado que se aferra a vivir y a luchar", comentó Ruiz Boix en un mensaje de WhatsApp que filtró hace unos días Europa Sur. "Todo evoluciona muy lento", aseguran a este periódico fuentes de la dirección socialista, que ha estado respaldando en todo momento y de todas las maneras posibles al secretario general y líder del partido en la provincia de Cádiz.
Públicamente, el partido no se ha manifestado sobre la situación tan complicada que vive la familia de Ruiz Boix, y se guarda un mutismo respetuoso a la espera de que la evolución al fin sea más positiva.
Suplir al líder
A nivel municipal, el segundo teniente de alcalde de San Roque, Óscar Ledesma, asumió hace una semna la Alcaldía de forma accidental, cargo que ejercerá hasta el próximo domingo 25 de enero, según el procedimiento habitual en los casos de ausencia temporal del alcalde titular.
A nivel orgánico, tanto el vicesecretario general y alcalde de Alcalá de los Gazules, Javier Pizarro, como el secretario de Organización, Juan Cornejo, están tratando de suplir el vacío político de un Ruiz Boix que en febrero, en principio, volvería a tener sesiones en el Congreso de los Diputados y, a nivel interno, debería confeccionar y cerrar las listas de la provincia para las próximas autonómicas. Obviamente, su mente y corazón están en estos duros momentos donde tienen que estar: con su hija Irene y su familia.


