El árbitro de la ACB Benjamín Jiménez ha anunciado su retirada del arbitraje profesional tras varios meses alejado de las pistas por una lesión que le ha impedido ejercer su labor prácticamente desde el inicio de la presente temporada. El colegiado de Puerto Real pone así fin a una trayectoria de más de dos décadas en la élite del baloncesto español.
Su último encuentro dirigido fue el derbi vasco de la jornada 8 de esta temporada entre Baskonia y Bilbao Basket. Antes, el 3 de octubre de 2004, debutó en la máxima categoría en el duelo entre Etosa Alicante y CB Granada. Se despide con un balance de 606 partidos en la competición.

Jiménez explica que la decisión responde al desgaste físico acumulado en los últimos años. "Esto viene de la mano de las lesiones que he tenido a nivel físico y un poco la gota que ya un poco colmó el vaso es cuando los doctores ahora con esta lesión de rodilla última que tuve, ya me pusieron en preaviso que si seguía en mi actividad como árbitro profesional, tendría problemas de ponerme una prótesis en breve". El árbitro añade que, cuando la situación afecta a la vida cotidiana y a la salud futura, es necesario replantearse la continuidad.
El colegiado subraya además que no se trata de una determinación improvisada. "Sí que es verdad que es cierto que esta decisión no es una decisión que sea de un día para otro. Esto es una cosa que ya venimos madurando". Según relata, el proceso se acelera tras los problemas sufridos en el tendón de Aquiles, una lesión que también condiciona su rendimiento físico y mental en las últimas campañas.

Esa dolencia le llevó incluso a abandonar la Euroliga en enero de 2023. "Tuve que dejar la Euroliga porque es que era incapaz de poder mantener el ritmo a nivel físico y mental". Jiménez recuerda que para mantenerse al nivel exigido necesitó recurrir a tratamientos constantes y señala que el paso del tiempo termina pasando factura al cuerpo. "Para poder estar medianamente bien físicamente y al nivel que exige el profesionalismo tenía que estar tirando de antiinflamatorios, infiltraciones y otras cosas que al final terminas pagando".
Sobre el alcance que estas lesiones han tenido en su carrera, el árbitro señala que todavía tenía margen reglamentario para continuar en la ACB. "A nivel ACB a día de hoy, por el convenio que tenemos, el límite es 55 años. Tengo 49, serían 6 años más". No obstante, evita centrarse únicamente en lo perdido y destaca también todo lo que el arbitraje le ha aportado durante estos años. "Como jugador no hubiera llegado ni a una décima parte de lo que he llegado como árbitro".
Jiménez afronta ahora una nueva etapa personal y profesional. Actualmente trabaja en la Federación Española de Baloncesto, una labor que asegura le aporta satisfacción y estabilidad tras años de continuos desplazamientos ligados a la competición. "Celebro poder disponer de más tiempo para estar com la familia".
"Por ejemplo, ahora me hincho de ver partidos de mis hijas los fines de semana desde que me lesioné", comenta el excolegiado, que explica que sus dos hijas juegan al baloncesto. Después de 21 años con una rutina marcada por viajes constantes, asegura que ahora disfruta de una vida más ordenada y de momentos que antes no podía compartir con los suyos. "Yo lo que quiero ahora es una vida normal, una vida más rutinaria, más estandarizada, porque la nuestra era una vida muy loca".
Al repasar su trayectoria, Jiménez reconoce que uno de los episodios más duros fue la Copa del Rey de Baloncesto 2019, aunque también recuerda con especial cariño la final copera de 2023 en Badalona. "Tengo que poner en una balanza ese momento tan negativo con todas las cosas positivas que me ha dado esta profesión, y entonces pasa a un segundo plano".
Desde su experiencia, también valora la fortaleza del baloncesto español y confía en que nuevas generaciones permitan volver a competir al máximo nivel internacional en los próximos años. Y, además, valora el mérito de que hayan coincidido dos colegiados puertorrealeños al máximo nivel: "Haber coincidido con Miguel Ángel Pérez siendo los dos de Puerto Real ha sido un orgullo, y también haber pitado juntos partidos de Euroliga".



