La árbitra jerezana Lorena Trujillano continúa dando pasos firmes en su carrera y ya ha logrado entrar en la historia del arbitraje gaditano. El pasado 3 de marzo participó como cuarta árbitra en el encuentro que enfrentó a las selecciones femeninas de Turquía y Malta en Estambul, correspondiente a la fase europea de clasificación para la Copa del Mundo femenina de 2027. Con esta designación se ha convertido en la primera árbitra de la provincia de Cádiz que participa en un partido internacional, un hito que llega tras varias temporadas consolidándose en la élite del fútbol femenino español.
Trujillano, de 26 años, acumula ya dos temporadas dirigiendo partidos en la máxima categoría del fútbol femenino nacional, a las que se suman otras dos campañas en Primera RFEF y una experiencia destacada en Tercera División, donde también ha arbitrado varios encuentros. Un recorrido que, poco a poco, le ha ido abriendo las puertas del panorama internacional.

"La UEFA solicita esos dos años en la categoría y luego es el CTA el que decide qué partido tienes y quién te designa", señala. En ese proceso también influyen otros aspectos que forman parte del día a día del colectivo arbitral, como la preparación o el dominio de idiomas. "La mayoría de la plantilla tiene un gran nivel de inglés, porque en pretemporada también hacemos partidos amistosos internacionales y el idioma al final está presente en todos estos momentos".

El encuentro disputado en Estambul tuvo además un marcado acento español. La árbitra principal fue la también española Eugenia Gil, compañera de categoría de Trujillano, y el resto del equipo arbitral estaba formado por colegiadas de la Liga F.
Más allá de lo deportivo, la experiencia supuso para la jerezana un momento difícil de olvidar. “Es algo totalmente diferente, lo vives con una ilusión especial porque al final es tu debut en un partido internacional”, asegura. Desde que recibió la designación hasta el regreso del viaje, todo formó parte de una experiencia única. "Desde que te llega la designación hasta el viaje, la cultura, la gastronomía, el partido en sí o el postpartido… es algo que ojalá todo árbitro pudiera vivir alguna vez en la vida”.
La propia Trujillano reconoce que se trata de un primer paso dentro de un camino que aún tiene muchos objetivos por delante. “Ojalá que llegue pronto el día en el que yo sea la árbitra principal, pero para eso hay que trabajar mucho, como han hecho las compañeras que están ahí”, afirma.
Su trayectoria ya ha estado marcada por varios hitos dentro del arbitraje gaditano. La colegiada fue también la primera árbitra de la provincia en dirigir un partido de Primera División femenina, y ahora ha dado el salto al panorama internacional. Sin embargo, ella prefiere mirar estos logros con naturalidad. "La gente te felicita y te dice que estás haciendo historia, pero yo lo veo como algo normal porque son objetivos que quiero cumplir", explica.
Para Trujillano, lo verdaderamente importante no es tanto el récord como el impacto que puede tener en otras personas. "A mí me llena más ser referente para muchas compañeras que empiezan, que me piden ayuda o que quieren que vaya a verlas arbitrar. Eso me llena más que pensar que estoy haciendo historia", asegura.

En el plano deportivo, la árbitra jerezana también destaca el crecimiento que está experimentando el fútbol femenino y el propio arbitraje. “Cada vez el nivel futbolístico es mayor y nosotras también tenemos que subir el nivel para estar a la altura”, explica. Sus dos temporadas en la élite han estado llenas de momentos importantes, especialmente en la actual campaña. “Este año está siendo muy especial. He pitado mi primer clásico y eso es algo que se sueña durante mucho tiempo”, afirma.
Ese tipo de experiencias son las que mantienen viva la ilusión por seguir creciendo en el arbitraje. “Te dan la oportunidad y eso te hace seguir formándote, seguir entrenando y seguir intentando ser mejor árbitro y mejor persona”.
Entre sus objetivos a largo plazo hay uno que destaca por encima del resto: participar algún día en una Copa del Mundo. “Mi sueño sigue siendo pitar un Mundial. Para llegar hasta ahí tienes que pasar por muchas fases y al final empiezas por aquí, paso a paso", explica.
Varios retos conseguidos
Mientras tanto, en el calendario también aparecen otras metas dentro del fútbol español. "En España tenemos competiciones muy bonitas como la Copa de la Reina o la Supercopa”, recuerda. De hecho, ya ha vivido experiencias importantes en estas competiciones."“Este año tuve la oportunidad de ser cuarta árbitra en la final de la Supercopa, que fue un Madrid-Barça, y fue una de las experiencias más bonitas que he vivido dentro del arbitraje".
Además, esta temporada ya ha arbitrado un clásico en un partido de Copa de la Reina y aspira a seguir creciendo en ese escenario. "Ahora vienen las semifinales y luego la final. Estar ahí sería otro sueño y ojalá algún día llegue la oportunidad de arbitrar una final”, afirma, aunque también reconoce que la competencia es alta. "El nivel de las árbitras en la categoría es muy grande, así que hay que seguir trabajando mucho".
En la actualidad, Trujillano se dedica exclusivamente al arbitraje profesional. “Ahora mismo estoy dedicada al cien por cien al arbitraje: entrenamientos, partidos, seminarios… todo gira alrededor de esto”, explica.
Paralelamente, su figura se ha convertido en una referencia para muchas jóvenes que empiezan a interesarse por el arbitraje. En los últimos meses ha participado en charlas en colegios e institutos de Jerez, donde comparte su experiencia con estudiantes. “Hay niñas que se plantean ser árbitras y ves en sus caras la ilusión de tener delante a alguien que ha trabajado por su objetivo y lo ha conseguido”, cuenta.
Para ella, ese contacto directo con las nuevas generaciones es una de las partes más gratificantes de su trayectoria. “Mantener viva esa ilusión en las niñas para que sigan trabajando por sus objetivos, ya sea en el arbitraje o en cualquier otra profesión, es algo muy bonito”, afirma.



