La compañía Freepik, con sede en Málaga, ha alcanzado un logro histórico para la tecnología andaluza: su participación en The Great Reset, el primer largometraje producido íntegramente con inteligencia artificial generativa que ha recibido la acreditación oficial de la Academia de Cine de Estados Unidos para optar a un Oscar.
Este reconocimiento confirma que la película cumple todos los requisitos técnicos y legales exigidos, incluyendo su proyección en cines de Los Ángeles durante una semana. De las miles de producciones anuales, solo unos pocos centenares logran alcanzar este punto, lo que sitúa a Freepik en un escenario de máximo nivel dentro de la industria cinematográfica internacional.
Fundada en 2010 por los hermanos Alejandro y Pablo Blanes junto a Joaquín Cuenca, Freepik nació como un buscador de imágenes para diseñadores, y hoy cuenta con más de 100 millones de usuarios y un catálogo de más de 30 millones de recursos gráficos. Su crecimiento ha sido constante, con oficinas estratégicas en San Francisco y un equipo de especialistas que desarrolla soluciones tecnológicas avanzadas en Málaga.
Innovación andaluza al servicio del cine
El impulso definitivo hacia la inteligencia artificial llegó entre 2023 y 2024 con la creación de herramientas propias como Pikaso, para generar imágenes en tiempo real, y Reimagine, destinada al retoque fotográfico inteligente. La adquisición de la startup Magnific AI permitió además integrar tecnología de escalado y mejora de imagen de alto nivel, clave para trabajar en producciones profesionales de Hollywood.
Gracias a estas innovaciones, Freepik ha podido colaborar en proyectos como The Great Reset, así como en otras películas y series internacionales, aportando soluciones que mejoran la calidad visual y agilizan los procesos creativos.
El director del largometraje, Daniel H. Torrado, ha resaltado la contribución de Freepik en los créditos, subrayando la importancia de sus herramientas en la producción y optimización de la imagen. Con este paso, la empresa malagueña demuestra que Andalucía no solo exporta talento creativo, sino que también lidera la tecnología que sustenta la nueva narrativa audiovisual global.
