Un estudio del Instituto de Física Interdisciplinar y Sistemas Complejos (IFISC), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de las Islas Baleares (UIB), ha demostrado que ciertas técnicas de inteligencia artificial (IA) permiten identificar los distintos géneros del flamenco a partir del vocabulario presente en las letras.
La investigación, publicada en la revista Journal on Computing and Cultural Heritage, combina métodos de procesamiento del lenguaje natural y aprendizaje automático sobre más de 2.000 letras, validando de manera cuantitativa conocimientos tradicionales sobre la diferenciación de los estilos del flamenco, según informó el propio IFISC.
Los investigadores Pablo Rosillo-Rodes, Maxi San Miguel y David Sánchez desarrollaron el trabajo, constatando que el contenido léxico proporciona información suficiente para clasificar los cantes con un alto grado de precisión, independientemente del ritmo o la tonalidad.
El análisis permite además identificar relaciones históricas entre estilos, como los vínculos existentes entre soleás y bulerías o entre tientos y tangos. Los resultados subrayan cómo los patrones de las letras reflejan aspectos culturales y emocionales profundos de cada palo.
El primer análisis computacional
Por ejemplo, las seguiriyas, uno de los estilos más antiguos, se asocian con un vocabulario marcado por el dolor y la espiritualidad, mientras que las alegrías destacan por referencias a la celebración y a la ciudad de Cádiz. A partir de estas diferencias léxicas, los investigadores construyeron un “árbol de relaciones” que sitúa las bulerías como un nodo central en la estructura estilística del flamenco.
El CSIC señaló que se trata del primer análisis computacional de gran escala sobre letras flamencas y destacó su potencial para la preservación del patrimonio cultural inmaterial. El estudio abre nuevas vías para combinar inteligencia artificial y tradiciones reconocidas por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.


