El juicio contra la mujer acusada de abandonar a su bebé recién nacida en Málaga en octubre de 2023 ha comenzado este martes en la Audiencia Provincial. Durante su declaración, la procesada sostuvo que pensó que la niña había fallecido tras el parto, ya que al acercársela al pecho no lloró y uno de sus brazos quedó inerte. En el banquillo también se sentó su pareja, ambos acusados de dejar a la recién nacida en la vía pública poco después del alumbramiento.
Según la acusación, los hechos ocurrieron en las inmediaciones del lugar donde la mujer dio a luz, oculta entre matorrales. La bebé fue dejada sin ropa, sin alimento y expuesta a la intemperie. La Fiscalía sostiene que ambos progenitores actuaron de común acuerdo al abandonar a la menor, a unos 400 metros del punto del parto, con la intención de que muriera.
Los acusados, que se encontraban en situación irregular en España, mantenían una relación de pareja. Inicialmente residieron en Córdoba, aunque posteriormente el hombre se trasladó a Fuengirola, lo que motivaba que se vieran los fines de semana en una u otra ciudad.
La mujer declaró que desconocía su embarazo. Explicó que el 13 de octubre viajó a Málaga para visitar a su pareja y que juntos asistieron a un evento deportivo en la capital. Tras pasar el día juntos, cuando se disponían a desplazarse a Fuengirola comenzó a sentir dolores intensos. En un primer momento no supo qué ocurría, pero al aumentar el dolor pensó que podía tratarse de un parto, ya que había vivido una experiencia similar con su primer hijo en Paraguay.
Según su relato, solicitaron asistencia sanitaria llamando al 061, al hospital y a los bomberos, pero no se desplazó ningún equipo y se les indicó que acudieran a un centro médico. Mientras hablaba por teléfono, el dolor se intensificó hasta el punto de que tuvo que entregar el móvil a su pareja. Finalmente dio a luz sobre una plataforma de hormigón en un entorno cercano a la estación de tren de Málaga, en torno a las tres de la madrugada del 14 de octubre.
Los argumentos de la madre
La acusada insistió en que nunca percibió cambios físicos propios del embarazo y atribuyó su desconocimiento a que siempre había tenido reglas irregulares. Por su parte, el acusado afirmó que también ignoraba la gestación, que aquel día había bebido en exceso y que se encontraba en estado de shock, por lo que no supo reaccionar ni ayudar durante el parto. Señaló que la mujer se llevó a la bebé tras nacer y que desconocía dónde la dejó.
La procesada reconoció que fue ella quien trasladó a la recién nacida, que intentó evitar que tocara el suelo y que la dejó tapada junto a un parque, aunque aseguró no recordar con claridad ese momento y haber sido consciente de lo ocurrido posteriormente. Manifestó que no comunicó los hechos, pero que se interesó por la niña y supo por redes sociales que se encontraba bien. La menor fue hallada con vida entre unos arbustos por un viandante que escuchó su leve llanto hacia las 8.30 horas de ese mismo día y la cubrió para protegerla del frío hasta la llegada de los servicios de emergencia.


