La Virgen de las Penas, titular de la hermandad homónima, porta nuevamente un manto confeccionado con flores naturales por el Servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Málaga. La tradición se mantiene desde 1944 y cada Martes Santo combina el trabajo de los jardineros municipales con el diseño propuesto por la cofradía.
El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, acompañado por las concejalas delegadas de Sostenibilidad Medioambiental y Fiestas, Penélope Gómez y Teresa Porras, ha participado en la ofrenda floral a la Virgen. El acto ha reunido a autoridades y vecinos, destacando la continuidad de esta tradición que une arte floral y devoción.
Un proceso minucioso y artesanal
Cada manto requiere un trabajo artesanal y minucioso. Los jardineros municipales preparan una base de tallos de ciprés sobre una malla metálica, sobre la que se colocan los adornos florales. Este año, los tallos han sido seleccionados del Jardín Botánico-Histórico La Concepción, asegurando la calidad y densidad necesaria para el montaje.
La elaboración del manto sigue un procedimiento detallado: se coloca la plantilla del diseño anual, se fija con alambres y se inserta cada flor cortada en corcho blando mediante palillos de madera. La coordinación del equipo de jardineros garantiza que cada elemento se integre perfectamente en la composición.
Diseño conmemorativo
El motivo floral de 2026 está dedicado a la Hermandad Sacramental de Viñeros, con motivo del 50.º aniversario de la imagen del Nazareno. La pieza central es una custodia de la que surge un medio racimo de uvas, en referencia a la heráldica de Viñeros.
Se han empleado margaritas euryops blancas, marfil, amarillas y naranjas, anastasia blanca y el tradicional fondo verde de ciprés, además de 1.875 claveles blancos, 203 tallos de vendela ecuatoriana, 350 rosas blancas, 240 orquídeas y 525 paquetes de margaritas euryops.
La canastilla de flores que acompaña la ofrenda incluye Lilium oriental blanco, rosas blancas, alhelíes blancos, helechos de cuero y palmas de Phoenix roebelenii, completando un conjunto que realza la solemnidad de la procesión y la belleza de la imagen de la Virgen de las Penas.



