Los problemas en el AVE que conectan Málaga con Madrid han provocado un nuevo enfrentamiento entre la Junta de Andalucía y el Gobierno central, a raíz del retraso en la reapertura de la conexión directa ferroviaria y sus consecuencias económicas.
El consejero de Turismo y Andalucía Exterior, Arturo Bernal, expresó este martes su preocupación por el impacto de la situación y criticó los plazos ofrecidos por el gestor ferroviario Adif. Según las previsiones actuales, el servicio directo no se restablecería antes de finales de abril, mientras que la red no estaría "perfectamente en condiciones hasta finales de año". En este contexto, afirmó que "si esto estuviera pasando en Cataluña o el País Vasco, en dos semanas estaría arreglada la vía".
Bernal también cargó contra los diputados del PSOE, de quienes dijo que "no están haciendo su trabajo" ante lo que calificó como "una de las peores crisis de conectividad". A su juicio, esta situación tendrá efectos directos sobre la industria turística y el empleo. En este sentido, instó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y a la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, a que "pongan todo de su parte" para resolver este "despropósito" con rapidez, dado que "dependen de ellos muchísimos puestos de trabajo".
El consejero criticó además la gestión del Ejecutivo central, al que acusó de actuar con "falta de diligencia absoluta" en el mantenimiento de las infraestructuras ferroviarias. Recordó que la situación actual tiene su origen en el accidente registrado el 18 de enero en Adamuz (Córdoba) y en el desprendimiento de un talud el 4 de febrero en Álora (Málaga), que obligaron a interrumpir la línea de alta velocidad. Actualmente, Renfe es el único operador que presta servicio entre ambas ciudades, aunque parte del trayecto se realiza en autobús.
"Desde el accidente en Adamuz, estamos teniendo fechas que se van sucediendo una detrás de otra con ninguna rigurosidad", lamentó Bernal, quien denunció también la "falta de empatía" hacia la población andaluza y el sector turístico, que "necesita de certidumbre para poder planificar" la temporada. En este contexto, subrayó la importancia de la Semana Santa como inicio de la campaña turística en Andalucía.
Los problemas económicos
Las consecuencias económicas ya son visibles, con cancelaciones y una caída de reservas desde enero. Según el consejero, el habitual refuerzo de plantillas en torno a un 20% durante la temporada media y alta "no se va a producir", lo que afectará al empleo tanto en el sector turístico como en el ferroviario. En este último ámbito, mencionó un ERTE que afecta a unos 40 trabajadores de Iryo en Málaga.
Por su parte, la consejera de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Diálogo Social, Carolina España, exigió al Gobierno que "dé la cara y ofrezca explicaciones a los andaluces" por el impacto en la Costa del Sol. Durante su intervención en el Foro Español en Andalucía, calificó de "indignante" el incumplimiento de los plazos iniciales, que situaban la reapertura el 23 de marzo y ahora la retrasan hasta finales de abril.
España advirtió de que esta situación compromete gravemente la campaña de Semana Santa y genera un escenario de "enorme incertidumbre" para autónomos, pymes y empresas del sector. Según las primeras estimaciones, las pérdidas ya rondan los 300 millones de euros y podrían superar los 1.000 millones si la normalidad no se recupera hasta finales de año. Por ello, reclamó "explicaciones, certidumbre y medidas urgentes", incluyendo un paquete de ayudas específico para los sectores afectados.




