La conexión ferroviaria directa de alta velocidad entre Málaga y Madrid continuará interrumpida durante varias semanas, y no se espera que el servicio pueda reanudarse antes de que finalice la Semana Santa. Así lo ha confirmado el presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña, durante su visita a las obras en el entorno del municipio malagueño de Álora. Según ha señalado, los trabajos avanzan, pero aún no existen las condiciones de seguridad necesarias para permitir la circulación de trenes.
El corte se produjo el pasado 5 de febrero debido al desprendimiento de un talud provocado por intensas lluvias, que saturaron las arcillas expansivas del terreno y dañaron la plataforma ferroviaria. Desde entonces, los equipos técnicos trabajan para estabilizar la zona y reparar los daños, un proceso que requiere actuaciones complejas y tiempo.
Obras complejas y seguridad como prioridad
Marco de la Peña explica que, aunque se han movilizado numerosos recursos humanos y técnicos, la seguridad de la infraestructura sigue siendo la prioridad. "No hay seguridad suficiente para reabrir la semana que viene", afirma, adelantando que la reapertura podría retrasarse hasta la última semana de abril.
Para acelerar los trabajos, Adif ha activado turnos continuos de 24 horas, pero descarta la reapertura provisional con limitaciones de velocidad, ya que la estabilidad del terreno aún no permite garantizar la circulación segura de los trenes.
Impacto para viajeros y economía local
La interrupción del servicio afecta directamente a los usuarios habituales de la línea, que deben recurrir a trayectos alternativos con transbordos, aumentando la duración de los viajes y reduciendo la comodidad. La situación también preocupa al sector empresarial y turístico malagueño, que teme un impacto económico significativo en un periodo de alta actividad como la Semana Santa.
Organizaciones del ámbito turístico y hostelero advierten que las pérdidas acumuladas podrían ascender a decenas de millones de euros, afectando a hoteles, restaurantes y empresas vinculadas al turismo, así como a las reservas previstas para las próximas semanas.
Mientras continúan los trabajos, Adif insiste en que garantizar la seguridad y evitar que se repita un problema similar son los objetivos prioritarios. Hasta entonces, Málaga seguirá sin una de sus principales conexiones ferroviarias en un momento clave para su economía turística.



