La muerte de Ángela, una menor de 14 años vecina de Benalmádena, ha conomocionado una vez más a la comunidad educativa en Andalucía, pues se investiga como un presunto suicidio que estaría causado por el bullying que sufría. La Policía dirige una investigación para esclarecer los hechos, entre ellos si el instituto donde estudiaba activó el protocolo contra el acoso escolar después de que su familia alertara de la situación. La adolescente falleció tras quitarse la vida en su domicilio y, según trasladaron sus padres a los agentes al llegar, estaba en tratamiento psiquiátrico por sufrir presunto bullying.
De acuerdo con el relato familiar, el hostigamiento no se limitaba al entorno escolar. Los padres explicaron que podría haberse extendido fuera del centro a través de redes sociales, lo que habría agravado la situación de la menor. Las primeras pesquisas apuntan, según Canal Sur, a que se debiera a su delgadez física, motivo por el que habría recibido ese terrible odio.
La familia había comunicado previamente el problema y una tía de la niña ha dicho a Canal Sur que van a ir hasta el final, dejando caer posibles denuncias o contra el instituto o contra supuestas acosadoras, al considerar que el centro conocía los hechos. Las autoridades educativas analizan ahora si se activaron los protocolos correspondientes una vez recibidas las advertencias, del que aún no hay noticias que confirmen ni desmientan su apertura.
El hallazgo en la vivienda
El cuerpo fue encontrado por el hermano mayor en el sótano de la casa familiar. La noticia ha provocado una profunda conmoción en la localidad, donde se prepara una concentración en recuerdo de la menor. Su entorno la describe como una chica integrada en actividades sociales y que recientemente había participado en eventos de carnaval. Mientras tanto, la investigación trata de aclarar qué se sabía, qué denuncias existían y qué actuaciones realizó el centro educativo.
El suceso ha sido vinculado en el debate público al aumento del ciberacoso y del acoso escolar, con similitudes al caso de Sandra Peña en Sevilla. El objetivo ahora es reconstruir paso a paso lo ocurrido y determinar si se actuó conforme a los protocolos establecidos.
