Un extraño olor a gas o gasoil, según apuntan algunos ciudadanos, ha alterado la tranquilidad nocturna de los vecinos de Guadalcacín, que alertaron a los servicios de emergencia ante la persistencia del hedor. Según relataron algunos residentes, el olor comenzó a sentirse sobre las 20.30 horas y se extendió rápidamente por varias calles del municipio. “Hemos salido de casa por precaución, el olor era muy fuerte”, comentan algunos afectados a lavozdelsur.es.
Los bomberos actúan con rapidez
Tras recibir varios avisos, los bomberos se personaron de inmediato en la zona para investigar el origen del olor. Los equipos desplegaron detectores de gases y revisaron el alcantarillado, una de las posibles fuentes de la emisión. Según informaron a los vecinos, las labores que se están realizando no suponen peligro porque los aparatos que han puesto para los gases no desplazan el oxígeno, lo que descarta un riesgo de intoxicación o explosión.
La actuación se centró especialmente en las últimas viviendas de la calle Piñón, situadas frente a la Clínica Beiman, y en las casas ubicadas en la calle El Pinar, justo detrás de esas edificaciones. Estas zonas fueron las más afectadas por el olor.
Vecinos a la espera de explicaciones
Varias familias permanecen en el exterior de sus viviendas mientras los bomberos llevaban a cabo las comprobaciones. “Preferimos esperar fuera hasta saber qué pasa”, explican algunos residentes, que se encuentran en los portales cercanos. A pesar del susto inicial, la intervención ha permitido tranquilizar a los afectados.
Los bomberos están investigando el origen exacto del olor y han descartado que se trate de un gas. Han comentado a los vecinos que abran unos minutos los grifos de agua para expulsar cualquier sustancia extraña. La hipótesis en la que trabajan es que pueda deberse a algún tipo de disolvente.




