La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado para este miércoles, 29 de abril, avisos de nivel amarillo en varias zonas del este de Andalucía ante la previsión de lluvias y tormentas. Las provincias de Granada y Jaén serán las más afectadas, con acumulaciones que podrían alcanzar los 15 litros por metro cuadrado, según los datos oficiales.
En el caso de Granada, las comarcas de Guadix, Baza y la Cuenca del Genil permanecerán bajo alerta entre las 12:00 y las 22:00 horas. En ese mismo intervalo, también estarán activados los avisos en distintas áreas de Jaén, como Cazorla y Segura, Morena y Condado, el Valle del Guadalquivir, así como la capital y los Montes de Jaén, todas ellas con un pronóstico similar.
La evolución meteorológica apunta a una jornada marcada por cielos muy nubosos y chubascos ocasionales, con menor probabilidad de precipitaciones en el litoral mediterráneo oriental. No obstante, a medida que avance la tarde, se prevé la apertura de claros en algunas zonas, mientras que en las sierras orientales persistirá una mayor inestabilidad.
En estas áreas montañosas, la Aemet advierte de la presencia de "nubosidad de evolución diurna con chubascos que pueden ser localmente fuertes e ir acompañados de tormentas", lo que eleva el riesgo de episodios más intensos de lluvia en determinados puntos.
Así serán las temperaturas
En cuanto a las temperaturas, se espera un descenso de las mínimas en el tercio occidental, mientras que en el resto se mantendrán sin grandes variaciones. Las máximas, por su parte, tenderán a bajar en la mayor parte del territorio, con mayor estabilidad en la vertiente mediterránea.
La previsión se completa con vientos flojos de componente sur en la vertiente atlántica, que girarán a oeste durante la tarde, y régimen variable en el resto. Además, la Aemet ha señalado en su pronóstico general que se esperan “intervalos de cielos muy nubosos, con chubascos ocasionales que durante la tarde pueden ser localmente fuertes e ir acompañados de tormentas”, junto a la presencia de polvo en suspensión, lo que podría derivar en depósitos de barro, y episodios de viento que podrían ser intensos en zonas concretas como el Estrecho.



