La tarde del primer día del año se vio sacudida por momentos de gran tensión en pleno centro de Jerez, después de que un individuo armado con un cuchillo sembrara la alarma entre vecinos y transeúntes. La rápida intervención de la Policía Nacional permitió desarmar y detener al sospechoso antes de que la situación fuera a más.
Los hechos ocurrieron el jueves 1 de enero de 2026, alrededor de las 17:30 horas, en un tramo muy concurrido de la calle Corredera, a media altura entre la plaza de Las Angustias y la Plaza del Arenal. Según la información facilitada, el individuo portaba un cuchillo con una hoja de 12 centímetros y abordó inicialmente a un vecino que se encontraba sentado en un banco, exigiéndole dinero y objetos de valor.
La escena no pasó desapercibida. Un ciudadano que se encontraba en la zona, guardia civil fuera de servicio, se percató de lo que estaba sucediendo y recriminó de inmediato la conducta del agresor. Lejos de desistir, el sospechoso llegó a amenazar de muerte a esta persona, intentando acometerle con el arma blanca.
En ese momento, un tercer ciudadano que circulaba por la vía en bicicleta se detuvo para auxiliar a los anteriores. Para defenderse de las embestidas del agresor, que trataba de herirles con el cuchillo, utilizó un adoquín, logrando contener la agresión durante unos instantes. La escena generó alarma entre residentes y viandantes, en una de las zonas más céntricas y transitadas de la ciudad.
A los pocos minutos, dos vehículos radiopatrulla de la Policía Nacional llegaron al lugar y localizaron al individuo cuando trataba de continuar su recorrido hacia la confluencia con la calle San Pablo. El sujeto seguía empuñando el cuchillo, pero la actuación de los agentes permitió frenar su huida, desarmarlo y proceder a su detención, aplicando en todo momento las medidas de seguridad necesarias.
El detenido fue arrestado como presunto autor de los delitos de robo con violencia, atentado contra agente de la autoridad y amenazas graves. Según consta, acumula nueve detenciones previas por la Policía Nacional y diecisiete por la Guardia Civil.
Tras su arresto, fue trasladado a la Comisaría de la Policía Nacional de la Avenida de la Universidad, donde mantuvo una actitud agresiva y hostil tanto durante el traslado como en la zona de detención, llegando a intentar agredir a los agentes del área de custodia y causando daños en las celdas habilitadas.


