'Las jerezanas' de Pekín Express se muestran felices por su paso por el concurso, confiesan los gestos que no les han gustado y resaltan la gran sensación que han causado en la audiencia.

“Deberíais haber ganado el concurso, soy de Pamplona pero nos reíamos mucho con vosotras”, grita una mujer por la calle Consistorio dirigiéndose a María José Franco y María Dolores Rubiales. En televisión son identificadas como 'las jerezanas', y no hay mayor honor para su tierra que dos mujeres decididas y luchadoras concursen bajo el gentilicio. “Ellos querían ponernos las Maris, las amas de casa, rubias, andaluzas… ¡Las tontas que se van a ir las primeras! Pues no consiguieron ni ponernos las Maris, ni echarnos las primeras!", apunta un tanto indignada María José, palabras que corrobora su "hermana-amiga" Lola. Pekín Express intentó jugar con un estereotipo que no les hacía justicia, y ellas, ante unas connotaciones peyorativas, se impusieron.

Otro rol en el que las encasillaron fue en el de ama de casa. “Nos ponen como amas de casa, pero yo me he cansado de decir allí que soy peluquera, maquilladora y estilista.  Pero nada, a la fuerza amas de casa. Es como si tú tienes la carrera de periodismo, estás en paro, y te dicen ama de casa. Perdona, yo soy periodista”, manifiesta María José, a lo que Lola añade: “Yo soy peluquera también y tengo un grado medio en educación infantil. Pero nos quieren encasillar en un perfil. A ver, que no es malo, pero que tenemos nuestra profesión. Estamos en paro, pero aparte de eso, de hacer cosas de la casa, si nos sale algo lo hacemos". La productora de Boomeran TV juega con ello, buscan unos papeles prefijados. A pesar de llevar la palabra telerrealidad, Pekín Express no deja de ser ficción. 

“Nos ponen como amas de casa, pero yo me he cansado de decir allí que soy peluquera, maquilladora y estilista.  Pero nada, a la fuerza amas de casa"

“Habrá gente que diga que estuvimos haciendo un papel, porque no podíamos ser así”, apunta Lola. Al parecer, el humor andaluz se hizo difícil de entender en un principio. Ese sarcasmo, esa ironía picarona que no deja de ser un chiste poco serio no cuajó entre los demás concursantes en los primeros días de programa. “Se reían de nuestro acento, pero a mí no me importaba”, comenta María José. No obstante, la imitaban con complicidad, sin ninguna maldad. Y resaltan que no han tenido mala crítica en las redes sociales, al contrario. "Nos dicen que se han reído mucho con nosotras, que teníamos que haber ganado, que se lo han pasado muy bien con nosotras...",  comparte Lola. 

Estuvieron viviendo una aventura en la India durante 26 días, mientras que el programa entero duró 34 días de pruebas y grabación. Volvieron el 23 de febrero, pero el programa no terminó hasta el 28 de junio. Lola quería ir a Australia, le hacía mucha ilusión ver a los canguros, pero María José prefería recorrer la isla de Japón. Ninguna acertó con el destino, pero las dos han salido encantadas con 'La ruta de los elefantes'. Y no es broma. “El elefante me ha marcado la vida” afirma María José, a lo que Lola añade: “Desde que hemos vuelto de la India me persiguen los elefantes”. Y es que Lola se ha hecho un tatuaje en la espalda, se trata del símbolo de Pekín Express, pero cambiando el sol naciente por un elefante hindú, además de 9 carriles, que son las 9 etapas que han hecho en el programa. María José admite que tiene pensado hacérselo pronto, pero mientras tanto, se presenta ataviada de elefantes; pulsera, pendientes, collar, pantalón...

"Al principio fatal, cuando nos encontramos allí con la mochila, el euro, todo nuevo, no sabíamos lo que teníamos que hacer… Nos vimos perdidas, gritando, corriendo… Lo que queríamos era llegar, llegar. Los primeros días fueron horrorosos", apunta Lola, a lo que continúa María José: “Yo le decía los primeros días: Vamos a durar menos que una pompa de jabón. Pero que va, con dos cojones que estuvimos tiempo allí. Cuando ya fuimos cogiendo el rodante del concurso, fuimos viéndonos cómodas. Hasta que ya nos hicimos con el terreno y vimos que podíamos". Concursaban sin saber cómo manejarse con un mapa y con un conocimiento nulo o muy escaso de inglés. “Éramos las únicas concursantes que no sabíamos hablar inglés, entonces cuando nos vieron, dijeron: Son las más débiles. Pero cuando veían que pasábamos una etapa, y otra y otra, nos preguntaban cómo lo hacíamos. Les decíamos que nos lo tomábamos todo con mucho humor, con mucha alegría. Tiramos hacia adelante con todo lo que pudimos. Ellos no lo esperaban, entonces cuando tuvieron la opción de eliminar a alguien nos escogieron a nosotras", declara Lola sobre la amarga expulsión. “A mí me decepcionaron, sobre todo la expulsión de los primos. Me llevé una sorpresa, pero entiendo que se quisieran quitar a los más fuertes”, concluye María José.

"Tiramos hacia adelante con todo lo que pudimos. Ellos no lo esperaban, entonces cuando tuvieron la opción de eliminar a alguien nos escogieron a nosotras"

“Nosotras de lo que sí que estamos orgullosísimas es de que todo el mundo ha visto que no hemos tenido dos caras. Hemos sido como somos. Y además, hay veces que me pregunta la gente si realmente yo soy así, y le digo que se venga dos días a mi casa. Tú te vienes dos días y seguro que te das cuenta”, expone Lola sobre su actuación en el reality, y continúa: "Tendríamos que haber sido un poquito más hijas de puta y haber jugado en vez de haber sido nosotras mismas. Yo antes de irme de Jerez le dije a ella que iba al concurso a ganar, que no quería hacer amigos y que no me quería llevar bien con nadie. Y cuando yo llegué allí hice todo lo contrario. Si hubiéramos jugado con mala leche quizás hubiéramos llegado a la final. Pero como tú tienes una forma de ser, por mucho que tú intentes ir con maldad, no lo puedes hacer, no puedes cambiar, es que sale así”. Su amiga, María José, la que la convenció para que se apuntara con ella al programa afirma que quien ha sido “falso en el programa es que es falso en la vida real”. Eso sí, ambas están de acuerdo en subrayar que lo mejor que se han llevado de Pekín Express son: Nacho, Sonia, Ylenia y los Cuquis.

"No es ganador el que llega a la final, a veces se gana más quedándote por el camino”

Pero sus aventuras no se quedan en la India, las dos están con ganas de presentarse a más realities. “A mí me encantaría ir a Supervivientes, yo iría a otro reality. También a un programa del País Vasco que se llama El Conquistador del Mundo, que es tipo Pekín Express pero mucho más duro. Porque yo me he dado cuenta de que no he dado todo lo que podía. Para mí Pekín Express ha sido fácil. De hecho tengo que hacer el casting, tengo que mandar el vídeo”, confiesa María José. Además de querer seguir poniéndose en situaciones límite, gracias a la amistad que han creado con Sonia e Ylenia, han tenido la oportunidad de ser las pregoneras del Orgullo en Astorga. Continúan teniendo contacto con aquellos compañeros con los que han creado lazos de unión y afirman que algunos han venido a la feria de Jerez.

Las jerezanas fueron expulsadas en el 9º programa. Se quedaron a las puertas de la final, y aunque no llegaran a ella, se sienten ganadoras: “De hecho los que han llegado más lejos, no lo hemos visto en ningún lado”, apunta Lola Rubiales. No han tenido la misma repercusión ellas que los primos o los aristócratas. "El dinero del premio no te llena tanto que lo que estamos ganando nosotras. No es ganador el que llega a la final, a veces se gana más quedándote por el camino”, concluye la ex concursante de Pekín Express.

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