Toda la Zona Norte y Noroeste de Jerez vivieron tras las campanadas un nuevo episodio de petardos durante varias horas. Algo que es habitual no solo en esta zona sino en toda la ciudad, que se ha convertido ya en una tradición sonora.
En muchos puntos de la ciudad inclusos se lanzaron cohetes, fruto de una mayor especialización entre quienes usan la pirotecnia. Y lo hacen a pesar de la prohibición municipal, que aunque se anuncia, no hay consecuencias salvo en casos puntuales.
Unas imágenes de este 1 de enero, después de la medianoche, muestran la que se formó en el Polígono San Benito. Vecinos captaron cómo la calle se convertía en un espectáculo improvisado de luces, de bengalas, mechas, mientras además sonaban petardos y cohetes sin parar.
De esto ni siquiera hubo reporte a la Policía, que sí acudió a otro aviso cercano: en San Juan de Dios tuvieron que intervenir los agentes por la presencia de candelas de fuego en la calle. Curiosamente, menos sonoras aunque sí más peligrosas, pues una candela mal organizada puede acabar en un incendio si el viento y la mala suerte actúan. No fue el caso, aunque sí hubo intervención de la Policía pidiendo que se apagaran.



