Una saeta para el recuerdo: emocionante momento de Tío Morito ante el Prendimiento este Domingo de Pasión en Jerez

El veterano cantaor, que acaba de cumplir su sueño de grabar un disco a sus casi 80 años, ha protagonizado uno de los momentos más intensos ante el Prendimiento que preside el besapiés en la Iglesia de Santiago

Tío Morito cantando una saeta a Jesús del Prendimiento en su besapiés en Jerez. ADAN SOTO
22 de marzo de 2026 a las 20:03h

El Domingo de Pasión está dejando en Jerez escenas cargadas de emoción, pero una ha destacado con especial fuerza en el corazón cofrade: la saeta de Tío Morito a Nuestro Padre Jesús del Prendimiento en la parroquia de Santiago.

El instante, profundamente íntimo y sobrecogedor, ha reunido a fieles y cofrades en torno a una imagen que en este día preside el presbiterio para su Solemne Ceremonia de Besapiés, convirtiéndose en uno de los momentos más entrañables de la jornada.

La figura de Nuestro Padre Jesús del Prendimiento se presenta “al Corazón de Santiago, reinando, vestido de majestad”, con la réplica de la túnica de los Agremanes, conocida popularmente como La de los Caireles, en un montaje que ha potenciado aún más la devoción de los asistentes.

El exorno floral, con piñas vestidas de iris morados, ha envuelto la escena en una atmósfera descrita como “mágica y única”, reforzando la intensidad de un acto que ha trascendido lo visual para convertirse en una experiencia profundamente emocional. 

Tío Morito cantando una saeta a Jesús del Prendimiento en su besapiés en Jerez. ADAN SOTO

Mientras tanto, en la parroquia, la escena se completa con María Santísima del Desamparo, ya entronizada en su paso de palio tras su Solemne Traslado, a la espera de un inminente Miércoles Santo.

Una saeta nacida “del sentío”

En ese contexto, la voz de Tío Morito, nombre artístico de José Peña, ha irrumpido con una saeta que ha tocado directamente la sensibilidad de los presentes. Su cante, espontáneo y sin artificios, ha vuelto a demostrar por qué es considerado una de las voces más auténticas del entorno flamenco jerezano.

“Yo soy espontáneo, no ensayo siquiera, me van saliendo los cantes del sentío. El canto yo lo llevo adentro desde chiquitito”, explicaba recientemente el cantaor, cuya interpretación ha encajado a la perfección con el recogimiento del momento. El artista, que ronda los 80 años, ha sido noticia recientemente por haber cumplido uno de los grandes sueños de su vida: grabar su primer disco, titulado Cantes de la Tierra, en el que recoge los palos más representativos de su tierra.

Tío Morito, rodeado de público, mientras canta una saeta a Jesús del Prendimiento en su besapiés en Jerez. ADAN SOTO

De una vida dura al reconocimiento tardío

La trayectoria de Tío Morito está marcada por una vida de esfuerzo. Sin formación académica —“yo no he estado en la escuela en mi vida”— y tras décadas trabajando en el campo y la construcción, siempre mantuvo el cante como una pasión íntima. Durante años, decidió no dedicarse profesionalmente al flamenco para poder sacar adelante a su familia, consciente de que “si iba a cantar a algún lado iba a ganar mil pesetas y a perder dos mil”, optando por un trabajo que le permitiera sostener a sus seis hijos.

Tío Morito le canta a Juanma Moreno y a Feijóo en Jerez

Criado en el barrio de Santiago de Jerez, cuna del flamenco, creció escuchando a figuras como Fernando Terremoto, Chano Lobato, Rancapino o La Perla de Cádiz, absorbiendo desde niño un legado que hoy sigue transmitiendo con autenticidad. Tras su jubilación, volvió a los escenarios en la peña La Bulería, donde retomó su relación con el cante y comenzó a mostrar al público una voz forjada a lo largo de toda una vida.

Su disco, grabado “del tirón” y sin ensayos, refleja esa forma de entender el flamenco desde la verdad, desde las entrañas, tal y como ha vuelto a demostrar en esta saeta que ya forma parte de la memoria de este Domingo de Pasión.

Sobre el autor

María Crisol

Ver biografía